Houston Rockets 113-118 Golden State Warriors (2-4)

Llevaba cero puntos al descanso y acabó con 33: Curry. Anotó 21 en la primera parte y terminó con 27: Thompson. Los Splash, como buenos hermanos, compartieron machada e hicieron añicos las esperanzas de los Rockets, silenciando el Toyota Center en un partido espectacular. Houston contó con la mejor versión de sus dos estrellas-35 puntos Harden, 27 Paul-pero no le bastó. Los Warriors demostraron por qué han ganado tres anillos y, sin Kevin Durant, completaron un partido espléndido. Stephen y Klay, historia andante de este deporte.

Si la sentencia de los Rockets tuviera dos folios, Thompson estampó su firma en la primera y Curry garabateó su nombre en la segunda. Dos actuaciones impresionantes de 24 minutos cada una de ellas, y a cuál mejor. Cinco triples y 21 puntos para Klay en la primera mitad, 33 de Curry en la segunda (23 en el 4Q). El día y la noche para Don Stephen especialmente. Ambos rescataron al campeón cuando peor pintaban las cosas. Cuando el futuro no podía parecer más negro. Cuando las dudas atenazaban y el mejor compañero caía lesionado. Tenían y debían responder, dar la cara. Éxito rotundo.

Ante los Rockets del MVP, en su campo. Con un Chris Paul sediento de venganza. Hoy Houston sufrió impotencia, simplemente. Porque Harden y Paul completaron un enorme partido. Y el arma exterior del equipo fue efectiva, (44%). ¿Qué falló entonces?

El vértigo

De verse fuera, de darse cuenta que sin Durant los Warriors aguantaban cada embiste, cada triple, cada canasta. De ver como Thompson se levantaba sin concisión, de como Curry calentaba la muñeca hasta límites todavía insospechados. Lo vieron hecho de inicio, y más aún tras el +8 del inicio del último cuarto. Grave error ante el mejor equipo de los últimos tiempos.

Sorprendieron los Warriors al inicio. Por su nivel pese a la enorme baja de Kevin Durant, y por el reparto de papeles. Klay Thompson se llevó todos los elogios al anotar 21 puntos en los dos primeros cuartos, cinco triples incluidos. La mitad de los Splash mantuvo a Golden State en el partido, incluso activó las alertas en los Rockets, incapaces de destacarse ante un rival mermado.

No solo Durant era baja. También Curry, aún de cuerpo presente. Cero puntos para Steph en un primer tiempo para olvidar, como buena parte de su serie. Además, con tres faltas personales. Draymond Green también acumuló problemas de faltas.

Así, lo increíble fue llegar 57-57 al tiempo de descanso. Mérito total -a parte de Thompson- del banquillo de los Warriors, hoy de reivindicación. Looney (15 puntos) a la cabeza, pero también con viejos conocidos como Iguodala y Livingston aportando.

Y los Rockets, tibios en defensa y confiando en su acierto exterior. Gozaron de varias rachas: Paul, Tucker -libre de la responsabilidad defensiva que supone Durant- Harden, Rivers…pese a todo, no conseguían despegar. El tiempo y la presión del primer ‘win or go home’, jugaba en su contra de cara a la segunda parte.

Eso terminó siendo una losa insuperable. Ya se ha escrito aquí el final del cuento. Con Chris Paul sobrexcitado de responsabilidades, con Harden en un quiero y no puedo...y con los Splash anotando (23 solo de Curry en el último cuarto), ajusticiando al rival. Como cada mayo desde hace cuatro años. Ya están en otra final de Conferencia. Es la quinta consecutiva, algo que no sucedía desde los Lakers en los 80.

El rival: Portland o Denver.

Uno...

...y dos

 

MVP Houston Rockets: Chris Paul: 27 PTOS, 11 REB, 6 AS en 38 MIN

MVP Golden State Warriors: Stephen Curry: 33 PTOS, 5 REB, 4 AS en 34 MIN y Klay Thompson: 27 PTOS, 2 REB, 2 AS en 40 MIN