La dolorosa derrota contra el UCAM Murcia ha quedado en el olvido. El Divina Seguros Joventut ha mostrado una cara totalmente opuesta para vencer con comodidad al BAXI Manresa en un partido crucial por entrar en los playoffs.
El empuje inicial de los visitantes quedó en nada gracias a una defensa intensa de la Penya, que al contragolpe lograba su primera ventaja (6-5). Los verdinegros, con las manos rápidas y calientes, no dieron tregua a un Manresa que quería pero no podía correr (21-15).
Albert Ventura se reencontró con su mejor versión después de varios partidos desaparecido; lo mismo que Conor Morgan, que se mostró infalible desde la esquina. Los manresanos se fueron haciendo cada vez más pequeños pese al empeño de Gabriel Lundberg y Tomislav Zubcic, los dos hombres más destacados del Manresa con 19 puntos y 17 unidades junto con 9 rebotes respectivamente. Nico Laprovittola sería el encargado de cerrar la primera mitad con un triple con step-back (44-36).
El BAXI Manresa trataba de darle ritmo al partido. Quería transiciones rápidas y que no se perdiera demasiado tiempo con posesiones largas. No obstante, la defensa del Joventut estaba al quite de todo lo que iba a suceder y cuando los del Bages trazaban los pases siempre había algún verdinegro para interceptarlo. La capacidad anotadora del Manresa se fue apagando mientras que los locales iban anotando de tres en tres gracias a Ventura, Thad McFadden y un 2+1 de Marko Todorovic. Casi nada. (66-52).
El partido estaba totalmente bajo el control de la Penya, que en el último cuarto llegó a ponerse a 22 puntos de distancia. El perímetro y el rebote fueron claves para un Joventut donde todos aportaban. La mala noticia llegó con la lesión de Erik Murphy con el partido sentenciado. Los gritos de dolor del jugador francofinlandés se escucharon por todo el Olímpic. No pudo continuar y tuvo que abandonar la pista apoyándose en varios compañeros. Por el lado verdinegro reapareció Arturs Zagars tras volver de una larga lesión. El canterano tuvo 2 minutos para contemporizar las últimas posesiones de un partido que solamente tuvo un color (86-70).