Una con el Olympiacos -2015-, una con el Madrid -2017- y la de este fin de semana será su segunda consecutiva con el CSKA de Moscú. Othello Hunter [1986] disputará en Vitoria su cuarta Final Four. Y su objetivo es claro: ‘Ya me toca ganar una, no?’, espeta entre risas a Fullbasket horas antes de la semifinal que le medirá a sus excompañeros.

El pívot estadounidense ha jugado todos los partidos de la Euroliga, incluyendo los Playoffs ante Baskonia, saliendo de titular en 29 partidos [de 34]. Es básico para los esquemas de Itoudis, si bien suele ser Hines el que dispute los minutos decisivos.

¿Cómo llega CSKA a la cita?

Creo que bien, la verdad. Muy mentalizados tras unos cuartos duros ante Baskonia. Nos pusieron en alerta y eso siempre es bueno. Físicamente el equipo lleva preparado. Ahora nos falta hacer dos buenos partidos.

¿Jugar contra el Madrid hace más especial la semifinal? 

¿Honestamente? No es especial para mí. Quiero decir, es un partido para luchar por el título, no pienso en el pasado ni mis excompañeros.

¿Cuáles pueden ser las claves del partido?

Un partido así se decide por los detalles, por pequeñas cositas… Habrá jugadas de muchísima intensidad, agresividad… pequeñas batallas que hay que saber ganar. Será muy distinto a los partidos de temporada regular, estoy seguro.

Dicen que el Madrid tiene el mejor juego interior de Europa. ¿Qué plan tienen para minimizar su impacto?

Creo que la Euroliga es una competición con los mejores jugadores del planeta más allá de la NBA. Cualquier rival es peligroso. Pero, sí, claro, el juego interior del Madrid es increíble. Abren el campo, corren, intimidan… tienen varios registros y una rotación de un nivel altísimo.

¿Cómo se encuentra personalmente?

Me encuentro muy bien la verdad, en un buen momento de forma… Lo que sí quiero ganar ya de una vez la Euroliga. Esta es mi cuarta, ya va tocando [risas].

Una última: ¿cómo de importante es Kyle Hines en Moscú?

Un crack. Me ayuda muchísimo en el día a día, en temas de cultura… Tiene un liderazgo incontestable en el vestuario y luego le ves en la pista jugar y es increíble. Su intensidad es alucinante. No es el más alto pero es un muro, es muy difícil superarle. Juega como un siete pies.