Kyle Hines [32 años] buscará este domingo su cuarta Euroliga. El pívot estadounidense del CSKA de Moscú, admirado por compañeros y respetado por rivales, atiende a Fullbasket horas antes de la final.

¿Se tomaron la semifinal de anoche como una revancha por lo del año pasado?

Bueno… se podría decir que más o menos [risas].

Perdían de catorce y remontaron. 

Demostramos una vez más el carácter que tenemos como equipo. En los últimos años hemos caído muchas veces pero siempre nos hemos levantado. Metimos treinta puntos en el último cuarto y eso dice mucho de nuestra capacidad mental.

El impacto que tuvieron Tavares y Ayón en la primera mitad fue minimizado en la segunda. ¿Qué cambiaron?

Es cierto que al descanso hablamos de cómo solucionar nuestros problemas en la pintura, pero sinceramente creo que la clave estuvo, simplemente, en que empezamos a meter canastas. No fuimos capaces de jugar nuestro estilo durante los tres primeros cuartos. Cuando lo logramos se notó y en defensa supimos dar ese paso adelante, obligándoles a forzar triples muy punteados.

Mañana toca Efes. 

Será un partidazo, estoy seguro. Nos conocemos de sobra, hemos jugado treces veces esta temporada, en Euroliga fase regular y en pretemporada.

¿Les beneficia su estilo de juego?

Bueno, llegados a este punto… Es una final, así que poco importa el estilo del rival. Nosotros sabemos de nuestras opciones si desarrollamos el plan de partido. Ellos tienen varios jugadores que promedian más de diez puntos por partido o que pueden anotarlos con relativa facilidad. Después dos interiores como Dunston y Moerman, muy físicos, Larkin y Micic ayer ya viste… qué abusones. Son un equipazo.

Sufrió Fenerbahce en la defensa del uno contra uno sobre ambos. ¿Cómo se les puede parar?

Larkin lleva varias semanas jugando muy buen baloncesto y lo que hizo ayer fue increíble; Micic es candidato a MVP… es muy difícil pararles. Van a otra velocidad, encuentran ventajas y tienen buenos porcentajes. Y luego tienen compañeros que suman mucho: Motum, Anderson…

Si ganan sumará su cuarta Euroliga. ¿No está mal, verdad?

Se me pone la piel de gallina solo de pensarlo.

¿Siente el mismo cosquilleo que en la primera?

Yo creo que ahora más porque en la primera, con Olympiacos en 2012, casi no fui consciente de lo que habíamos conseguido. Y he perdido muchas Final Four o sea que valoro mucho si la ganamos. Sería el colofón a una temporada muy buena.