Por fin llegó el día más esperado del año en Europa. Se enfrentaban uno de los todopoderosos frente al ´underdog´, al infiltrado, quien apeó al gran Fenerbahçe en las semifinales. Una hora antes, el Real Madrid se impuso a los de Obradovic.

El partido comenzaba intenso, con ambos equipos dotando de ritmo al juego y con defensas especiales planteadas p puntosor ambos equipos: en el CSKA era Kurbanov el que se hacía cargo de Micic mientras “escondían” a De Colo con James Anderson, mientras que en el Efes era Moerman quien cogía a Clyburn, en un intento por contener su amenaza interior. Tras un intercambio de golpes (14-15, minuto 6), Cory Higgins cogía la ametralladora y con un parcial de 8-0 ponía la máxima (17-29) a apenas un minuto del descanso. Los rusos cogían desprevenidos a los de Ataman en situaciones de short roll, lo que les permitía tiros muy fáciles. Un triplazo de Beaubois cerró el primer cuarto con un Efes tocado (20-29).

El segundo continuó la tendencia del anterior. Un CSKA jugando a su libre albedrío y un Efes a remolque tanto en ataque como en defensa. Micic estaba frustrado y Larkin tiraba del carro de nuevo, intentando sacar petróleo mediante penetraciones, ya fuera forzando la falta o doblando a sus compañeros fuera. Ataman rotaba defensores sobre Clyburn (Moerman, Motum, incluso Dunston en alguna ocasión y Micic en un desajuste), pero el americano se encargaba de romper el scouting creando amenaza desde fuera. No obstante, el Efes se entonaba y se acercaba en el marcador bajo la brillante dirección de Balbay y el oficio de Micic y Simon (42-44, descanso).

La reanudación daría lugar a un partido más físico. La tensión se palpaba en el ambiente y ambos equipos ajustaban atrás, saliéndole cara al CSKA y cruz al Efes (cuarta personal de Dunston que le envió al banquillo), pues los rusos se volvían a distanciar (52-63, minuto 26), merced a unos insondables Higgins y Clyburn (8/10 en triples entre ambos). Ante la ausencia de una referencia interior, los turcos movían el balón y, fieles a su estilo, tiraban de fuera con escaso acierto, lo que permitió al CSKA abrir aún más la brecha (54-68, minuto 28). Pero un parcial de 8-0, con otra daga de Larkin, acercó al Efes a 6 puntos (62-68) con diez minutos por disputarse. Tras levantarse de la lona una segunda vez, había partido.

No obstante, el CSKA volvería a coger distancia tras una rigurosa técnica a Ataman al protestar la diferencia de criterios después de una serie de contactos no pitados en la zona rusa que rompía el partido (71-83, minuto 36). Levantarse una tercera vez ya era toda una heroicidad ante el acierto (14/20 en ese momento) de los de Itoudis desde fuera y el discreto encuentro de dos de sus pilares, Micic y Moerman. La sensación de que el partido era de los rusos se acentuó tras un saque de fondo desperdiciado por el Efes que se transformó en un campo atrás para darle una nueva ventaja de +8 al CSKA tras un triple a sangre fría de De Colo… Hasta que una antideportiva de Hackett (fantástico en labores defensivas, sobre todo en los mismatch) provocó que de nuevo se pusieran a 4 los pupilos de Ataman cpn un Larkin inconmensurable. Pero una defensa al límite de los moscovitas les dio la ventaja definitiva (81-89, 27 segundos) para proclamarse campeones de Europa por segunda vez en los últimos cuatro años.

Honor para el Anadolu Efes. Viniendo de quedar últimos la temporada pasada, la presencia en los Playoffs ya era todo un éxito para la sección. Tras deshacerse de un correoso FC Barcelona Lassa, esperaba el ogro Fenerbahçe en semifinales, al que apearon desplegando un baloncesto brillante apoyado en Shane Larkin.

Por parte del CSKA, este título supone la octava Euroliga en su palmarés, siendo así el segundo equipo más laureado del continente tan solo superado por el Real Madrid (10).

Clyburn, MVP del fin de semana: 19 puntos y 70% en triples.