El General Manager de los Warriors, Bob Myers, compareció en rueda de prensa visiblemente afectado y confirmó la lesión de Kevin Durant: afecta al tendón de Aquiles y se someterá a una resonancia en las próximas horas.

Myers explicó: “La anterior lesión fue en la pantorilla. Esto no es la pantorrilla. No sé cómo están relacionadas, pero es una lesión diferente”. Sobre la decisión de volver a jugar: “Tenía autorización para jugar esta noche, fue una decisión consensuada. No creo que haya nadie a quien culpar. Entiendo este mundo, así que si tenéis que hacerlo, echadme la culpa a mí. Yo dirijo las operaciones de baloncesto”.

“La gente que ha cuestionado que quisiese jugar o no estaba equivocada”, dijo Myers. “Es una de las personas más incomprendidas que conozco. Es un gran compañero, una gran persona y soy afortunado por conocerle. No es justo”.

Durant había vuelto de su lesión en la pantorrilla para disputar el trascendental quinto encuentro de las finales ante los Raptors. KD había estado 32 días en el dique seco. Anotó 11 puntos y 2 rebotes con 3 de 5 en tiros de campo en 12 minutos de juego.

KD dejó un mensaje en sus redes sociales: “A toda la Dub Nation. Tenéis que hacer todo el jodido ruido que podáis en el sexto partido. Me duele hasta en lo más profundo de mi alma ahora mismo, no os voy a mentir. Pero ver a mis hermanos ganar este partido ha sido como si estuviera tomando un chupito de tequila. Tengo una nueva vida”.

El ’35’ de los Warriors acaba contrato este mismo verano. Si se confirman los peores pronósticos, podría estar de baja hasta un año. Su futuro cambia por completo.