Golden State Warriors 110-114 Toronto Raptos (2-4)

Pasaron seis partidos y los Raptors se alzaron con su primer anillo contra todo pronóstico. En una final marcada por el cohesionado bloque canadiense y las fatales lesiones de su rival, Toronto ofreció más argumentos para llevarse el título. Lowry, Siakam y Leonard brillaron una vez más. Golden State, con más corazón que cabeza, perdió a Klay Thompson por lesión al final del tercer cuarto, pero llegó hasta donde pudo, demostrando lucha y entrega propia de un equipo de leyenda. 

Los batacazos se contaban por partida doble. Toronto, un equipo inmenso en liga regular, pero asustadizo y pequeño en Playoffs, donde siempre decepcionaba. Masai Ujiri echó el resto el pasado verano para cambiar la situación. Dejó salir a su máxima estrella, al jugador franquicia, DeMar DeRozan, en un cambio de cromos con los Spurs. El resultado: tumbar a Sixers, Bucks y Warriors en unos PO salvajes.

Kawhi Leonard, como buen cyborg, estuvo en modo off hasta que llegó a Toronto. Desde el primer momento fue el faro del equipo y la referencia para jugadores y aficionados. Su trascendencia en pista durante los PO pasará a la historia. En ambos aros: porque no hay que olvidar el soberbio trabajo defensivo realizado ante Jimmy Butler y Giannis Antetokounmpo. Y si no es el día en ataque (como hoy), da lo mismo: su presencia basta para atraer defensores y liberar a sus escuderos. Indiscutible MVP de las Finales. tras Kareem y LeBron han ganado dicho reconocimiento con dos equipos. Y aún no ha cumplido los 28 años.

Leonard es la cabeza visible de un proyecto con muchos nombres. Nombres como el de Lowry, alma del equipo. Con 33 años gana su primer Anillo con un papel fundamental. Siempre que el base ha rendido, los Raptors vencieron. Hoy, golpe sobre la mesa desde el primer cuarto, con 11 puntos consecutivos, 21 al descanso, y 26+7+10 al final. En un game 6 de unas finales. Al alcance de pocos.

Si Lowry es la madurez, Siakam representa la frescura. Se va a hacer de oro, y en Toronto esperan que lo haga con ellos. Desatascador, valiente y con un físico de primer escalón en la NBA. Un 10/17 en tiros de campo confirma esa arma ofensiva. 26 puntos para ganar el anillo. Golden State, más pendiente de Leonard o de las rachas de Lowry, no ha encontrado la fórmula ante Paskal.

Aunque la gran sorpresa ha sido Fred VanVleet. En él, Nick Nurse ha encontrado al comodín, la carta más valiosa de la baraja. Ya sea de titular o desde el banquillo, los triples de VanVleet han supuesto un quebradero de cabeza en los Warriors. ¡Y en qué momentos! Como si el bueno de Fred llevara seis finales a sus espaldas; 22 puntos para él hoy. El ’23’ representa como nadie la importancia de los secundarios, fundamentales para decantar la balanza cuando las diferencias entre las dos plantillas son mínimas.

Más igualdad aún en las pizarras. Kerr y Nurse han dado un clinic de táctica y de adaptación al juego. Desde las transiciones milimetradas del primero, a las defensas en box and one del segundo. Da para artículo aparte. Ya son dos ganadores de la NBA. Presente de esta competición.

El Anillo más español

Hay fichajes que lo cambian todo. Otros certifican una línea ascendente. El de Marc Gasol por los Raptors tiene un poco de las dos cosas. Significó para Toronto la oportunidad de dar dos o tres pasos hacia adelante, dentro de una plantilla ya consolidada y fijada para grandes retos. Pero Gasol ofreció experiencia, visión de juego y un trabajo defensivo que prima sobre todo lo demás, especialmente en Playoffs. Cada ronda que se pasa, los detalles atrás cuentan el doble. Marc ha superado a todos sus rivales y ha terminado con más de 14 puntos de media en las Finales. Y eso que hoy tuvo un papel poco protagonista.

El trabajo se premia y Serge Ibaka recibió el suyo tras ocho años en la mejor liga del mundo. Ya había perdido unas finales con Oklahoma. Propenso entonces a la precipitación y los errores, deportivos y mentales. Su madurez es evidente. No hace casi nada mal en pista, y supone un extraordinario valor defensivo. Como varios de sus compañeros, tuvo su cuota de protagonismo en las Finales. Hoy fue el más acertado de su equipo con un 59% en tiros de campo.

Mención especial para Sergio Scariolo. Aterrizar en la mejor liga del mundo, y triunfar. Llegar y besar el santo. Veni, vidi, vici. O como quieran llamarlo.

Carácter competitivo

Los Warriors. Aquí se acaba su reinado. No podrán ganar su cuarto anillo en cinco años. Las lesiones han sido demasiado injustos con ellos, y nos han privado al resto de ver unas todavía mejores Finales. Cuestión de karma, dirán algunos (que recuerdan las lesiones de Kawhi Leonard con los Spurs, de Chris Paul con los Rockets, de Irving y Love con Cleveland…), deporte dicen otros.

Así de sencillo. Como cualquier juego, la suerte también juega su porcentaje. Será para siempre una duda histórica la de si estos Warriors, con Durant en plenas condiciones, hubieran ganado a los Raptors. O si Klay Thompson, que llevaba 30 puntos y tenía la escopeta cargada, no hubiera caído terminando el tercer cuarto, ¿los de Kerr hubieran forzado el séptimo?

Como para suponer está el tarot, nos aferramos a lo que ocurrió después. Los Warriors no desistieron, pese a que el mazazo psicológico y anímico era evidente. Ahí aparecieron Curry e Iguodala. Representaron, junto con Draymond Green -nuevo triple doble, 11-19-13-,la resistencia a los Raptors, logrando llegar con opciones hasta el último segundo, intentando prolongar el partido, la final. Su reino, su dinastía.

A la que no pertenece DeMarcus Cousins. Vino como parche de calidad, tardó en aparecer, y apenas ha rendido al nivel esperado. Hoy, lento y equivocado, pese a sus buenos minutos en el tramo final del encuentro.

Golden State cayó con orgullo, que es como debe hacerlo un campeón. Aunque también en una situación extraña, con un tiempo muerto fuera de la legalidad (no quedaban) que les valió una técnica. El guionista de las finales se esforzó por escribir un final que no dejara indiferente a nadie.

Transcurrieron varios minutos con el juego parado, pero todo estaba visto para sentencia. Ibaka lloraba y Curry tenía la mirada perdida. Kawhi pedía sus dos tiros libres con insistencia, como si no acabara de ganar su segundo anillo. Competidor hasta el final.

Más NBA el 24 de junio, con la gala de premios de la temporada, y a partir del 1 de julio, con el inicio de la agencia libre.

MVP Golden State Warriors: Klay Thompson: 30 PTOS, 5 REB en 32 MIN

MVP Toronto Raptors: Kyle Lowry: 26 PTOS, 7 REB, 10 AS en 41 MIN

Marc Gasol: 3 PTOS, 9 REB, 4 AS en 26 MIN

Serge Ibaka: 15 PTOS, 3 REB, 2 AS en 22 MIN