Por séptima vez consecutiva, España consiguió el pase a las semifinales de un Eurobasket al poder derrotar en el Belgrado Arena a Rusia por 78-54 jugando un impecable encuentro mostrando unas sensaciones muy positivas que les sirve para acceder a la lucha por las medallas. A partir de las 20:30 (Teledeporte), conocerán a su oponente del sábado. Las locales serbias y Suecia, lucharán por esta posición.

Inicio con inmensa concentración para las jugadoras de Lucas Mondelo. Sabían cómo jugaban sus oponentes y llegaban con la tarea aprendida. Mucha intensidad consiguiendo frenar a las jugadoras de interior como Vadeeva. En ataque con varios tiros externos lograron una diferencia que alcanzó los siete puntos con los Pick N’ Roll también funcionando con rápida rotación de banquillo.

Pese a tener muy controladas a las interiores con diferentes alternativas en defensa, las disputas uno contra uno ante las rusas no estaban saliendo y por ello consiguieron rebajar la distancia. Las mujeres más destacadas del primer cuarto fueron la valentía y la garra de Laura Gil que obtuvo un robo importante en los momentos finales y Marta Xargay sabiendo encontrar el aro. Tras gozar de bastante ventaja, los primeros diez minutos oficiales, finalizaron con un 19-16 para las jugadoras que esta tarde vestían con la camiseta blanca.

La intensidad ofrecida por las ibéricas no dejaba a las rusas poder hacer su juego. Todas estaban muy metidas en el episodio de los cuartos de final. La defensa de Laura Nicholls era impecable pero cuando se sentó, Laura Gil y Astou Ndour también lo hicieron a la perfección. Los puntos de Ndour, y los rebotes ofensivos crearon mayores opciones para que la diferencia aumentase para poder llegar a una diferencia de 17 puntos cuando quedaba apenas un minuto para marchar al descanso. Cristina Ouviña fue una de las jugadoras importantes en estos 10 minutos mientras las rusas cada vez estaban más tocadas. Se fueron con una amplia diferencia de 44-28 al descanso con un impecable parcial de 25-12.

Tras los 15 minutos de parón, la mujer que regresó con unas sensaciones temibles fue Laia Palau. Como siempre lo hace, dirigió de maravilla al equipo pero también mostrando su confianza de cara al aro. La impecable defensa en el interior de la zona persistía haciendo olvidar a las rusas su patrón de juego. El rebote ofensivo continuaba en manos de las españolas además de saber mover el balón encontrando resquicios aumentando la estadística de las asistencias sumando la buena labor de las entradas a canasta. Se mantuvieron los 16 puntos con un 61-45 antes de asaltar hacia el último cuarto.

En ningún momento pese la diferencia, hubo un pequeño gesto de relajación por parte de las españolas. La ambición que une a este equipo les ha llevado a estar donde están y cuajaron el mejor encuentro del campeonato hasta el momento. Cerca de los 20 puntos durante varios minutos, las rusas lo intentaron con una Vadeeva que no pudo tener su protagonismo por culpa de sus oponentes con Ndour logrando levantar del banquillo a sus compatriotas con una Laia durísima directora de orquesta.

Astou Ndour fue la jugadora más completa de la tarde con 24 puntos, 12 rebotes y 32 de valoración pero tres jugadoras más tuvieron más de 10 puntos de valoración. Ellas fueron Anna Cruz, Laura Nicholls y Marta Xargay. Tras la sangría realizada durante los últimos instantes llegando a la máxima diferencia, salieron las mujeres que tienen menos protagonismo en cancha cuando quedaban minuto y 45 segundos en un partido donde la garra, intensidad, la defensa y el rebote fueron clave. La mala noticia fue el golpe en el tobillo izquierdo que recibió Nicholls cuando quedaban pocos segundos para el desenlace aunque su gesto expresivo no era de preocupación.

 

ESTADÍSTICAS