David Blatt ha anunciado este lunes que sufre esclerosis múltiple primaria progresiva. Se trata de una enfermedad que afecta al sistema nervioso central, que incluye el cerebro, la médula espinal y los nervios ópticos. El técnico del Olympiacos lo ha hecho público en una carta que publica el club griego en su página web.

Esta es la traducción de la carta al castellano (con la ayuda de Google e intentando ser lo más fidedigna posible):

“A veces la vida te arroja cosas que, de hecho, no tienen explicación, significado o razón. Estos son los momentos que te obligan a reconocer que tienes que tomar decisiones que pondrán a prueba tu verdadero carácter.

Hace unos meses me diagnosticaron PPMS (esclerosis múltiple primaria progresiva). Esta enfermedad tiene muchas formas y se manifiesta de diferentes maneras en cada persona.

Cuando me sentí asustado por la conmoción inicial y el dolor de saber que cambiaría mi vida a partir de ahora, decidí que no iba a renunciar a nada. Todo lo que haría sería adaptarme y encontrar nuevas formas de continuar mi vida de la manera más natural posible.

Lo primero que hice fue analizar la metodología de entrenamiento de baloncesto en términos de cómo resolver y superar las dificultades. Mi proceso tiene tres pasos. 1) ¿Cuál es el problema? 2) ¿Por qué ha sucedido? 3) ¿Cómo lo arreglamos?

Bueno, el problema es PPMS, que en mi caso y edad se manifiesta primero con debilidad en las piernas. La fatiga, el equilibrio y la fuerza son problemas reales para mí. He comenzado un entrenamiento especial para la fuerza y ​​el equilibrio, así como ejercicios de natación y acuáticos, para mejorar mi condición física general y ayudar a mi flexibilidad muscular y movimiento. Intento ser más activo, incluso cuando se trata de movimientos simples, para no permitir que los músculos se contraigan. Me reto a hacer funciones simples que sean fáciles para la mayoría pero que la mayoría de las veces sean más exigentes para mí.

¿Por qué sucedió? Se desconoce la razón por la que uno puede sufrir esta enfermedad. Como no se ha dado ninguna razón o explicación específica, lo que queda es aceptar lo que es y centrarse en cómo hacer lo mejor que pueda con los ‘recursos’ disponibles para mejorar su condición. Desde hoy y hacia el futuro. Es fácil caer en la depresión y el letargo físico. Esta batalla es real, continua e ininterrumpida, ya que no hay cura para esta enfermedad. Pero no son mortales. Hay personas que tienen que enfrentar desafíos mucho más grandes y tienen que pelear sus propias batallas. Todos deben tener el coraje y la determinación de no rendirse, seguir adelante y vivir una vida de la mejor calidad posible. Olvida el ‘por qué’ en este caso. No es una pregunta que pueda responderse. Centrarse en las secuelas.

¿Cómo lo arreglamos? Vamos a trabajar. Hacemos un plan. Trabajamos duro todos los días. Mantenemos la cabeza bien alta. Nos adaptamos, diferenciamos y buscamos formas de mejorar o mantener. Estamos entrenando. Encontramos personas que pueden compartirlo y ayudarnos. Somos honestos con nosotros mismos y con aquellos que se esfuerzan por obtener conocimiento. No nos escondemos ni rehuimos la percepción de sensibilidad. Estoy muy agradecido por el apoyo de tantas personas buenas a las que quiero. Aquellos cuyo apoyo y ayuda me hacen darme cuenta de que incluso en los días en que muestro y funciono de manera diferente, sigo siendo un ser humano. Aquellos que no me dejan olvidar esto, ni siquiera cuando estoy un poco «psicológicamente caído» o desanimado. Sentirse mal por sí mismo no ofrece nada, en cambio, cultivar y alentar un camino descendente desde el cual es aún más difícil de escalar.

Soy entrenador y mi trabajo es liderar, enseñar e inspirar a mucha gente. No ser ágil o activo no afecta mi capacidad mental para hacer estas cosas. Tengo suerte. Tengo excelentes médicos, entrenadores, fisioterapeutas y administradores que aceptan mis disfunciones y me ayudan a superarlas. ¿Cómo me puedo quejar? Bajo ninguna circunstancia puedo y no lo haré».