La Selección Española de Baloncesto afrontaba su penúltimo partido de preparación de cara al Mundial de Baloncesto contra una gran selección como es Argentina. Un duelo que, pese a ser amistoso, prometía competitividad y servía para ver cuál era el nivel de los dos combinados. Además, como aliciente los jugadores españoles del Real Madrid se verían las caras contra su nuevo ‘backcourt’ (Facundo Campazzo y Nicolás Laprovittola) y Gabriel Deck.

En cuanto al encuentro, el partido arrancó con la baja de Marc Gasol y con un Laprovittola que empezó en modo tornado (13 puntos, cinco rebotes y tres asistencias). Fue el mejor del primer cuarto y lideró al conjunto argentino en los primeros compases. Sin embargo, el mejor jugador fue el veterano Luis Scola (24 puntos, tres rebotes y una asistencia) que demostró seguir teniendo un rol muy importante en esta selección. España con buena actitud defensiva consiguió llevarse el primer cuarto y mandaba en el marcador por dos puntos.

Ricky Rubio rompe el último cuarto

La selección española estuvo todo el partido lidiando con la baja de su gran referencia en cancha Marc Gasol, y la anotación fue muy repartida por todos los jugadores. El mejor, sin duda, fue Pau Ribas (10 puntos, tres rebotes y una asistencia) que tiró de la selección ante un partido más gris de lo habitual de Ricky Rubio en la primera parte. En el segundo cuarto también el combinado rojo fue mejor, pero una desconexión en el penúltimo cuarto dejó al equipo argentino por delante e hizo saltar las alarmas de cara al último cuarto.

Lo cierto es que España no jugó bien, Argentina tampoco. Con Argentina por delante, España reaccionó y demostró una versión diferente a la ofrecida por delante. Dos canastas de Rubio sirvieron para ganar confianza y dio el paso adelante que necesitaba poniendo a su equipo cinco puntos por delante a falta de cuatro minutos por jugar. El nuevo jugador de los Suns hizo un último cuarto escandaloso (28 puntos, tres rebotes y tres asistencias) que ayudó a España a llevarse un encuentro que fue igualado y en el que pudo pasar cualquier cosa. Además, la buena noticia fueron las magníficas sensaciones de cara a la línea de tres puntos. Victoria de España que se verá las caras con Rusia mañana y jugará su último partido antes de comenzar su reto en el Mundial de Baloncesto de 2019.