Serbia ganó el primer partido del Mundial de China por 59-105 ante una peleona Angola que sólo pudo sufrir ante el tsunami balcánico.

El primer cuarto comenzó de forma frenética.

Con ambos conjuntos muy acertados desde el 6.75 (el primer cuarto acabó con un 83%), los primeros compases fueron una auténtica locura en cuanto a anotación. A través de los triples y de su dureza defensiva, Angola conseguía seguir dentro del partido a falta de 5 minutos para el final del primer cuarto.

Sin embargo, Djordjevic hizo varios cambios; metiendo a Jokic, y haciéndolo base móvil del equipo además de apostar por la rotación de todos sus jugadores, consiguió abrir brecha en la conclusión del primer periodo. (20-29)

Serbia continuaba con su buen hacer al inicio del segundo cuarto, con cambios constantes y siempre con pívots grandes en pista, el partido se iba poniendo cuesta arriba para el conjunto angoleño a cinco minutos para el descanso.

A pesar de las constantes intentonas de Angola, Serbia no dejaba un espacio libre y gracias al espectáculo anotador de Bogdan Bogdanovic (16 puntos al descanso, con un sólo fallo), el partido llegaba al descanso con un resultado de 32-50.

Al inicio del tercer cuarto las cosas no cambiaban, con Jokic sientiéndose cada vez más cómodo en la pista y con los serbios gustándose, consiguieron una ventaja insalvable para los angoleños yéndose hasta los treinta puntos de diferencia a falta de 5:30 para el final del tercer período. El partido a partir de aquí se iba a convertir en un juego de niños, donde Serbia conseguía la mayor ventaja con cada canasta. (15-28)

Seguía la rotación en el inicio del último cuarto dónde Serbia se gustaba y Angola sólo podía sufrir un poco más con cada canasta que los serbios anotaban. Enorme juego de pívots de los serbios que conseguían llegar a los cien puntos a falta de 3:10 del final del partido. (52-100) Los minutos restantes solo fueron un suplicio para los angoleños y un disfrute para los balcánicos. (59-105)