Los checos, muy serios en ataque, acabaron con una Japón liderada por Hachimura (21 puntos). Con esta victoria los checos siguen soñando, mientras que Japón dice adiós a su sueño mundialista. Primera victoria del país checo en los mundiales.

El partido, de principio a final fue dominado por los checos, con un juego de ataque abrumador, pero al que Japón contestaba bien por dentro y sobre todo escudándose en las buenas actuaciones de Hachimura y Tanaka en los primeros minutos. A pesar de ello, República Checa se puso a los comandos de un Bohacik imperial (acabó con 22 puntos) y siendo la guía en la victoria de los europeos.

Japón aguantaba y volaba al son de Hachimura, de hecho los nipones se fueron al arranque del segundo cuarto solo dos abajo y dejando la sensación de que estaban dañando a los checos en ataque y plantando una defensa 2-3 que de primeras no lograba descuartizar los de Chequia. Rompieron el rompecabezas buscando las cosquillas en defensa a Fazekas (que hizo un partido muy serio, asentado en ataque y bien plantado en el rebote) y logrando sacar ventajas grandes de nuevo. Satoransky y Schilb llamando a partido y Japón, que seguía encomendándose a Rui no lograba desatascarse por momentos.

Con entrada en el tercer cuarto, los de Ronen Ginzburg volaron e iban frustrando las opciones de Japón con cada ataque. Pese al aguante inicial de los asiáticos, los checos se fueron al final del tercer cuarto con 55–64.

El final del encuentro, es decir, el último cuarto, no supuso apuros para una República Checa que siguió gozando del control del partido, mientras que Japón maquillaba el resultado. Los europeos, dejando una versión de un Pumprla activo, un buen Satoransky y un mejor Bohacik lograron llevarse el partido, consiguiendo así su primera victoria en un Mundial y esperando ahora el vital partido ante Turquía, el cual marcará su futuro en el campeonato.