Los serbios cierran la primera fase sin sufrir ninguna derrota ante una Italia a la que el resultado no hizo justicia. El partido se rompió en el último cuarto. Bogdanović brilló con 31 puntos y 29 de valoración.

El encuentro arrancó con un buen intercambio de canastas entre los dos equipos. Serbia anotaba e Italia contestaba. Ninguno de los dos equipos cocedían oportunidades a su rival. El marcador llegó a señalar 10-10, a partir de ahí Serbia se adelantaba sin perder de vista a una Italia que les aguantaba el ritmo.

Fue entonces cuando los de Sacchetti decidieron colapsar la zona, con el fin de complicarle algo la vida a una Serbia que pudo romper líneas encontrando a Milutinov y a Jokic. Además, los transalpinos se chocaron con un Bogdanović intratable desde el triple.

El partido en su momento más óptimo. Ambos combinados ofrecían un buen baloncesto y el ritmo se consideraba alto. Italia empujaba, pero los serbios apretaban el pistón y se notó al final del primer cuarto cuando los de Djordjevic se marchaban con un 23-28 a favor.

Con una Serbia dominante en el rebote, Italia tenía la tarea de minimizar esas situaciones para recuperar su forma inicial en el duelo. Con la inmersión de Abass en el partido, los italianos adquirían ventajas, sobre todo cuando este anotó un triple que los colocaba 26-30.

Con el cargamento de faltas en ambos lados, se produjo un gran número de puntos fáciles, que a Serbia, le facilitó mucho la tarea en su escapada por unos instantes. Jokic, en su línea, también influyó.

En la mitad del segundo cuarto, Serbia encontró espacios sacando tajada de los desajustes de Italia. Un triple de Jovic culminó una gran ventaja, que argumentaron posteriormente Jokic y Bogdanovic. Recortó Hackett antes de ir a vestuarios. 42-50 para los serbios.

Tras el descanso, Italia entró de primeras errática en el partida, algo fría. Y así se demostró con una perdida de Hackett que favoreció el robo y posterior canasta de un Bogdan Bogdanovic que no daba tregua.

Los transalpinos buscaban reacción y llegó en forma de Gallinari, que forjó unos minutos virtuosos ante el cortejo de un Datome que le ponía balones. Belinelli se unió a la fiesta de Gallinari y Datome. Fue entonces cuando Italia se colocó 53-55. Estaban en el partido.

Pero esto es Serbia, y tan pronto como Italia se volvió a meter en el partido, tan pronto se fue. Así lo quiso Bogdanovic, que estaba siendo un dolor de cabeza constante y que hacía y deshacía junto a las faltas personales que estaba provocando Italia. Serbia amplió la renta y cerró el tercer cuarto con un 57-70 que señalaba el techo de Foshan.

Llegaba el último cuarto y ahí acabó la historia del encuentro. Serbia rompió el encuentro, a la mínima opción que tuvo Italia en los diez minutos finales, los de Djordjevic se encargaron de difuminarlas desde el triple y de la mano de Bogdanović. La última anécdota que nos dejó el partido fue un enfrentamiento entre Hackett y Jokić. El serbio se quitó de encima al italiano de una forma brusca tras quedarse enganchados en una situación en poste medio. Ambos recibieron antideportiva.

Con esta victoria (77-92) poco cambiaba la cosa, ambas selecciones irán al Grupo J, junto a España y Puerto Rico, de donde saldrán dos selecciones para los cuartos de final.

ESTADÍSTICAS DEL PARTIDO