Arike Ogunbowale se ha convertido esta madrugada en la segunda jugador de la toda la historia de la WNBA que anota al menos 30 puntos en cuatro partidos consecutivos. La rookie acabó con 30 anoche en la derrota de su equipo, las Dallas Wings, ante las Washington Mystics (73-86).

La única jugadora que había encadenado hasta ahora al menos cuatro partidos seguidos con 30 o más puntos fue Maya Moore en 2014.

Los 4 partidos de Arike:

  • vs Chicago Sky: 35 puntos (y 6 asistencias)
  • vs Washington Mystics: 30 puntos (y 7 asistencias)
  • vs Connecticut Sun: 32 puntos (y 6 asistencias)
  • vs Washington Mystics: 30 puntos (y 6 asistencias)

Ogunbowale, nº 5 del pasado Draft, está brillante con luz propia (competirá seguramente por el ROY junto con Napheesa Collier). Ha superado ya los registros que firmaron como novatas Cappie Pondexter (2 partidos con +30 puntos en 2006) y Candace Parker (2 en 2008).

Pero su rendimiento va más allá de los récords. Desde el parón del All-Star, Ogunbowale lidera la anotación de toda la WNBA con 24,6 puntos por partido con un notable 44% en tiros de campo. Y son ya 10 los partidos seguidos en los que supera los 20 puntos (el 8 de agosto se quedó en 13 ante Seattle).

Campeona de la NCAA y de familia deportista

Antes de llegar a la WNBA, Ogunbowale se proclamó campeona de la NCAA en 2018 con las Notre Dame Fighting Irish. En semifinales anotó varias canastas clave ante UConn, mientras que en la final estuvo imperial ante Mississippi State, anotando la canasta ganadora a falta de una décima para el final.

En 2019, sin embargo, la moneda le salió cruz. Llevó a Notre Dame nuevamente hasta la final, pero ahí falló un tiro libre decisivo ante Baylor, que se llevó el campeonato.

Oriunda de Milwaukee, su madre fue jugadora de softball en la Universidad DePaul y su hermano Dare jugó a fútbol americano en la Universidad de Wisconsin.

Apunten su nombre. 22 añitos.