• Con un Claver imponente, los de Scariolo desquiciaron a una Serbia que acabó sin Jokić, expulsado tras una antideportiva y una técnica.
  • Ricky Rubio: clave (19 puntos) y dueño en el ataque. Bogdanović metió miedo con 26 puntos.
  • Gran puesta en escena técnica y táctica de Sergio Scariolo.

Con la clasificación para los cuartos más que sellada, España llegaba ante Serbia con el objetivo de ser primera de grupo, y así lo hizo. Sostenida desde una defensa con argumentos y un Claver en modo silenciador de críticas, los de Scariolo acapararon un partido para el recuerdo.

Desde el inicio, España fue a más de manera constante. Con un gran Oriola en el arranque, España iba abriendo frentes ante una Serbia que se vio obligada a sacar su arsenal, metiendo a Jokić para tratar de parar al de Tárrega. Los serbios se chocaban en todo momento con una España muy seria en defensa y con un juego al servicio del colectivo.

Serbia no se iba a disolver y acudió a Bogdanović, el argumento que enuncia a esta Serbia durante todo el torneo. El de Sacramento apareció, como siempre y puso a Serbia 11-20). Serbia arrancaba, pero no iba a durar mucho, porque le faltaba encontrarse con la lección de Scariolo en el planteamiento defensivo. Primero, el seleccionador español metió muchas variantes, al principio desencadenó un sistema que abogaba por mover a sus piezas entorno a un 4-1 (caja y uno) y que Serbia se erigiera bajo la estela de un Bogdanović que inventara. Sin embargo, pese a que España estuviera muy bien conectada en defensa, en ataque le estaba faltando afinar puntería, algo que mejoró con Lllull, Ricky y sobre todo Claver, que dieron puntos para hacer volar a España.

España entró en una fase de confianza y en su defecto, Serbia con más dudas que nunca, con la sensación de no haberse enfrentado a una defensa así a lo largo de todo el torneo, y así fue. Mientras tanto, a Scariolo le caía una técnica, al mismo tiempo que Ricky Rubio sonreía al son de sus canastas y de que España se ponía con una ventaja digerible.

El base de Phoenix Suns estaba de dulce: acertado y activo, al mismo tiempo que se mantenía consistente en labores defensivas. Los subcampeones del mundo se mostraban desquiciados ante una España muy orquestada. Jokic parecía irrelevante, sin apenas incidir en el juego. El combinado nacional español pondría el broche al segundo cuarto con un triple de Llull que pondría el 45-37 en el marcador.

Tras el descanso, España siguió su línea, con numerosas variantes en defensa: en un compendio de zonas que mutaban, defensas mixtas e individuales. Plantando ante Serbia su mejor baloncesto y en su defecto, culminando su mayor ventaja en el encuentro (51-37). El pívot serbio de los Nuggets estaba fuera de sí, tras haber recibido una antideportiva en una acción con Rudy, posteriormente su carácter lo llevó a la ducha antes de tiempo tras un desencuentro poco educado con los árbitros. Con Jokić fuera Serbia no fue a menos, al revés, leyeron el partido en clave Bogdanović y corrieron.

Con el de Sacramento Kings al rescate, los serbios inscribieron un parcial de 16-4 que anunciaba que Serbia no estaba del todo muerta, pero España menos aún, sabían que les esperaba Polonia y mejor eso que Argentina. Aún así, España sufrió un acercamiento más por parte de los de Djordjevic y vieron como el marcador señalaba el 67-56 a falta de un cuarto.

Parecía mentira, pero por momentos, los de Scariolo se vieron algo sofocados, no anotaban con tanta fluidez, pero aún quedaba una carta y esa tenía la firma de Victor Claver. El valenciano monopolizó el juego de España durante los minutos finales con una absoluta exhibición de pundonor, garra, técnica y juego defensivo. Estaba imperial, resolviendo y haciendo a su antojo para que España pudiera cantar lo que en su día cantaban Los Nikis de:»Mira cómo gana la selección…», pues al ritmo de Claver eso pareció, porque gracias a cada rebote que cogía, a cada canasta que iba ejecutando y con cada muestra de dominio defensivo que otorgaba.

Ahí murió el partido, con los 14 puntos de Claver, los 26 de Bogdanović y con el sello de que España sería primera de grupo. Los de Scariolo esperan ahora a Polonia, los serbios a Argentina.

RESUMEN

EL SHOW DE RICKY