La selección argentina logró el hito de ganar a la ‘todopoderosa’ Serbia en el Mundial de China 2019 logrando de esta manera el acceso a las semifinales. Es decir, estarán en la lucha por las medallas después de un 97-87. A ritmo de Campazzo, Scola, Garino, Deck y Vildoza obtuvieron la machada para esperar oponente entre Estados Unidos y Francia.

Encontrándose entre las ocho mejores del Mundial, la selección argentina sin nada que perder ya que tenía garantizado el acceso en los juegos olímpicos del próximo año (objetivo con el que llegaban a China), dieron comienzo al envite con un ritmo inmenso. Rápido movimiento de balón y con un Campazzo espectacular durante el primer cuarto. Los serbios con bastantes pérdidas dominaron el rebote pero tampoco tuvo su garantía en el marcador ya que no fueron transiciones de contragolpe.

En el segundo cuarto, los de Djordevic endurecieron la defensa y con talento individual de algunos jugadores pudieron estar metidos en el encuentro. Los argentinos, por su parte continuaban realizando un baloncesto de mucha efectividad con jugadores de menor estatura. Tácticamente podían frenar a la todopoderosa selección serbia pero tampoco conseguían romper el encuentro. Los puntos de pintura con un soberbio Jokic les salvaba. Con un 54-49 se fueron al descanso.

Los puntos en ataque disminuyeron durante el tercer cuarto. El porcentaje de los tiros de campo disminuyó de manera drástica para ambas selecciones pero la igualdad y la tensión crecía ya que todo estaba por decidirse durante los últimos 10 minutos de este primer encuentro de cuartos de final con un 68-67. Por contra, los serbios habían mejorado sus sensaciones.

Después de mucho tiempo se pusieron por delante en el marcador los de Djordevic con un triple de Guduric nada más arrancar la última batalla en cancha. El gran talento de Bogdanovic se apreciaba en los puntos que encestaba pese a no estar cómodo en ningún momento del envite.

Los argentinos continuaban abriendo mucho campo en ataque y aquello provocaba a dominar el rebote con Scola abierto y con Deck protagonizando en esta faceta. Aun así, después de que se acercaran los serbios, con seis puntos consecutivos de manera coral lograron un 82-74 a falta de cinco minutos.

Con persuasión, trabajo y carácter fueron a más, contagiaron a la grada mostrando el gran espíritu de lucha que tienen para poder estar ganando a los que muchos ponían como líder para poder llevarse la medalla de oro. El juego táctico de Sergio Hernández paralizó en muchos instantes a los balcánicos que pudieron estar metidos gracias al juego individual pero en muy pocos instantes dieron la sensación de buscar el juego en tándem. Durante el desenlace Nemanja Bjelica y Bogdanovic pudieron mantener a su nación pero las aspiraciones de los suramericanos transmitían una sensación indescriptible.

 

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