Necesitaba una sola asistencia para superar las 106 de Pablo Prigioni -estaban empatados- y Ricky Rubio acabó con 9 ante Polonia, convirtiéndose en el máximo asistente de la historia de los Mundiales (desde 1994). Ricky suma ya 115. En tercera plaza, Marcelinho Huertas (95).

El base del Masnou añadió 19 puntos a tal tarjeta de pases, conduciendo a España hasta las semifinales del Mundial. Rubio demostró una vez más su gran momento de forma y tendrá dos partidos más para aumentar su registro de asistencias.

Once años después de su debut con la selección en los Juegos de 2008, también en China, Ricky ya es un jugador hecho y derecho. Y seguramente vaya a más.