La selección francesa derribó a Estados Unidos para obtener el pase a las semifinales y con ello entrar en la lucha por las medallas por 89-79. Con Rudy Gobert como pieza principal y un excelente Evan Fournier, se juntaron en el desenlace Nlikitina y De Colo para aportar en la victoria. Los de Popovich no conocían la derrota desde el Mundial de 2006 ante Grecia.

Durante los proglenómenos del gran encuentro que podía llegar a ser por la calidad de los jugadores que iban a estar en la cancha de Donnguan. Se palpaba la tensión, los galos sabían que podían salir vencedores para entrar en la lucha por estas medallas ante una selección estadounidense franqueable comparando con años atrás. Los de Popovich, sin mostrar la soberanía, tenían que trabajar por el lado táctico para luchar por el pase a la semifinal.

Un inmenso ritmo valió para dar comienzo entre dos selecciones con muchas ganas. Fournier por la parte francesa y Mitchell entre los estadounidenses dieron una autentica exhibición ofensiva. Los primeros problemas para los americanos llegaban desde el interior con Turnier yéndose al banco apenas a los cinco minutos al cometer dos faltas. La posición de Gobert sobre la zona intimidaba y Brook López saltó a cancha para poder ayudar con el rebote ofensivo ya que al salir mucho de la zona se llevaría consigo a su oponente.

Entre las rotaciones, la entrada de Albicy con un robo sobre Walker y los dos puntos posteriores gracias a su intensidad, el tiro de Smart y la calidad de Nando De Colo fueron los más destacados en un final de cuarto donde los estadounidenses se quedaron sin hombre alto siendo Harrison Barnes el jugador que se emparejaba con Gobert. Con un 18-18 dieron por finalizado los primeros 10 minutos.

Para dar descanso al gigante francés, Lessort y Labeyrie jugaron con los estadounidenses con su quinteto pequeño. En aquellos instantes, el dominio de los europreos en cancha era claro con los jugadores exteriores pese a la intensidad defensiva programada por Popovich. Volvió a entrar Turnier y rápidamente Vincent Collet volvió a poner en cancha a Gobert.

Dentro de la zona poco podían hacer los estadounidenses y desde el tiro exterior no gozaban de un porcentaje nada productivo. Por tanto, la máxima llegó para los de Collet yéndose a los ocho puntos de diferencia. Sin embargo, Mitchell y Brown eran los que mantenían a su equipo con acciones individuales. Aun así, otro triple de Fournier puso los seis de ventaja antes de que el seleccionador americano parara el encuentro cuando quedaban dos minutos al desenlace del primer tiempo.

Lo intentaron con Plumlee también para frenar a un Rudy que de todas las faltas que le hicieron se fue al descanso con nueve aciertos de los 10 tiros libres lanzados. Estaba realizando muchísimo daño siendo la pieza clave en ahondar la desesperación de los estadounidenses. Por otra parte, Mitchell que encestó 15 puntos durante los primeros 20 minutos, fue el hombre que evitaba la marcha francesa. Con un 45-39 se fueron a descansar. 

La máxima momentánea llegaba con los franceses yéndose a los 10 puntos después de una acción de Gobert y un tres más uno de Nico Batum. Las faltas eran un grave problema para los jugadores de Popovich con el quinteto inicial con muchas faltas y con siete minutos para el final del tercer cuarto ya estaban en bonus además de caer con un 43-53.

Después de volver a frenar el partido, ascendieron de manera absoluta el ritmo. Regresaron al quinteto pequeño con Donovan Mitchell siendo amo y señor del partido sacando todo tipo de puntos desde fuera o con entradas a canasta. Middelton también ayudó con un triple y la defensa en la zona había aumentado con un soberbio Brown para poder llegar a un 58-60.

Después de mucho tiempo, Estados Unidos se situó por delante en el marcador y con un último parcial de 23-10, abrieron el último cuarto con todas las espadas en alza gracias al 66-63.

La confianza de los de Popovich recitaban un baloncesto muy diferente a lo de minutos atrás. A partir del tercer cuarto se conectaron a la gran labor que estaba realizando Mitchell y fueron sacando el arsenal que disponen en ataque. Los franceses perdían el rebote ofensivo y con Barnes, Middleton y Harris protagonistas se fueron al 72-65 en los dos primeros minutos donde no estuvo Gobert y donde Collet apostó con un quinteto pequeño con Labeyrie como único hombre alto.

La entrada de Gobert volvió a ayudar en la creación ofensiva con la zona en sus manos pero con los exteriores muy bien colocados para el tiro exterior. La igualdad a 76 vino por un triple de Frank Ntilikina. La defensa francesa también fue una delicia comandada por el hombre más alto sobre la cancha que sirvió para un parcial de 9-0 que les llevó al 80-76 a falta de dos minutos 52 segundos cuando el banquillo americano frenó el encuentro. 

Dos tiros libres que no entraron y un nuevo triple de Ntilikina delante de Walker ascendió la diferencia. Tras casi tres minutos sin encestar, Walker puso a su equipo a cuatro. Acto seguido, un erróneo ataque de los galos llevó a una importante posesión de los oponentes que llevó a Mitchell a la boca del lobo. Es decir, a la de Gobert que con un tapón espectacular llegó la quinta falta de Harris para que Nando De Colo con dos libres encestados pusiera el 84-78. 

La picardía y el desparpajo de Kemba hizo cometer la falta de Gobert fuera de la zona cuando tiraba de tres. De los tres tiros falló dos y el rebote que parecía galo, Brown lo luchó y la flecha dio posesión a los de Popovich. No pudieron encestar tras una grandiosa defensa y nuevamente Nando volvió a la línea del tiro para poner un 85-79 a falta de 27 segundos. Finalmente, desde los tiros libres, dieron la diferencia de 10 puntos para el desenlace y citarse de esta manera con Argentina el viernes.

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