La generación española del inicio del siglo XXI no deja de dar alegrías al baloncesto ibérico. Con un 95-75 alzaron su segunda Copa del Mundo al doblegar en Beijing a la selección argentina en un encuentro coral de intensidad, de defensa y de garra.

Dos largos días dieron paso a los protagonistas. Con todas las tácticas remarcadas, con todo estudiado, con los últimos consejos dados, las dos selecciones hispano hablantes acudieron a la cancha después de sus respectivos rituales. Con los nervios a flor de piel sonaron los himnos para que acto seguido los últimos tiros a canasta se cumplieran.

El técnico español, situó a Pierre Oriola en el quinteto inicial con el propósito de frenar a Luis Scola. Por tanto, con Rubio, Rudy, Juancho, Oriola y Marc dieron un inicio excelente moviendo el balón con garantías para abrir líneas destapando el marcador con un 11-2 además de una intensa defensa que aupaba gracias a su concentración y la intensidad. Sergio Hernández se vio obligado a pedir el tiempo muerto para frenar la hemorragia inicial.

Con Brusino siendo el artífice ofensivo gracias a dos triples comenzó a dar alas a la selección argentina que endureció su táctica defensiva y con la contra de Campazzo se pusieron a cuatro obteniendo una racha de 8-0. Con las rotaciones españolas, Pau Ribas fue el que volvió a inaugurar la efectividad en canasta tras la sequía que les llevó a los de Hernández cosechar 11 puntos de manera consecutiva.

Las segundas espadas que tenía guardadas Scariolo en el banco fueron prácticas saliendo con una inmensa intensidad. Lucharon, batallaron y sacaron la casta para poder finalizar el primer cuarto con un 23-14. Además, el poner a Pierre Oriola desde el inicio valió muchísimo ya que cuando Scola, uno de los baluartes suramericano, estaba jugando de cuatro, el jugador del Barcelona, le defendió muy bien además de ser trascendente en el rebote. Cuando entró Deck, Scola pasó a jugar como cinco, y Claver fue el que entró par defender al de Real Madrid.

Los argentinos quisieron engrandecer su intensidad en defensa pero Pau Ribas, Rudy Fernández y Willy Hernangómez no dieron respiro a los hombres que vestían de blanco para conseguir una diferencia de 31-14. Hernández confió en poner a la vez a Laprovittola junto a Campazzo con el nuevo fichaje del Real Madrid como base que llevó a ejecutar siete puntos consecutivos para rebajar la diferencia dejando la distancia en 10.

La defensa de los argentinos hizo daño por momentos con los bases argentinos del Real Madrid produciendo en ataque con contras después del ritmo programado en defensa. Volvieron a estar a 10. Aun así, los de Scariolo encontrando puntos en la línea interior sacaron oro con rotaciones de nueve jugadores y dando respiro a todos ellos. Fue Rudy el jugador que más tiempo estuvo en pista batallando durante 15 minutos. Lo positivo para los españoles era la acción de varios jugadores en los dos ámbitos de juego. Con un 43-31 se fueron al descanso.

Sin perder la dinámica positiva con la que venían además de no confiarse pese a una bonita diferencia, los españoles continuaron moviendo de manera sensacional el balón. Liderados por Ricky hallando los huecos, los puntos llegaron desde la línea interior con Juancho y Marc que pudo con Delía. Los problemas ascendieron para los hombres que vestían de blanco cuando quedaban cinco minutos y medio ya que llegaron al bonus de faltas.

Al conseguir la máxima diferencia de 22 puntos con un 55-33, las aspiraciones argentinas corrían por la agresiva defensa que realizaron. Un triple de Deck en transición y otro de Campazzo tras robo, obtuvieron seis puntos para que Scariolo frenase el duelo. Con actuación defensiva extraordinaria dieron una auténtica lección en este apartado, frenando de manera sobresaliente a Luis Scola. Los rebotes eran otro arma fundamental y las diferencias eran de un calibre notable. Entraron en el último cuarto con un 66-47.

La entrada en el último cuarto no fue expresada con gozo para los de Scariolo. Dos pérdidas de balón que finalizaron en anotación dieron esperanzas a unos argentinos que se pusieron a 14 puntos a falta de 7:27 para el desenlace de la final de la Copa del Mundo en China aportando mucho en defensa con la intensidad demostrada en muchos envites del torneo.

La entrada de Laprovittola en el parqué después de haber estado gran parte del tercer cuarto en el banco en sustitución de Vildoza, sirvió para coger la mochila llena de peso intentando poner en modo pragmático la teoría de querer una remontada.

Uno de los hombres más relevantes de España como es Juancho se iba a la calle por la quinta falta realizada a Deck cuando quedaban cinco minutos. Acto seguido, Gabriel volvió a realizar un robo para después colgarse en el aro certificando su vigésimo punto de la tarde.

Con los árbitros dejando realizar un baloncesto con contacto, los argentinos no iban a dar su brazo a torcer y Pau Ribas era el segundo eliminado por faltas a 4:29 para el final. Con el objetivo de mantener el balón, jugaron con tres pequeños como Ricky, Llull y Rudy además de Claver y Marc.

Continuaron manteniendo la diferencia pese a las embestidas de Deck y Laprovittola. Sujetaron el balón, llegó el esférico a Marc y obligados a realizar falta, el pivot español, acudió varias veces a la línea del tiro libre para que a falta de dos minutos llegaran nuevamente los 20 puntos con un 90-70.

Hernández retiró a Campazzo y Scola para dar minutos a Redivo y Caffaro. Por parte de España, hicieron cinco cambios. Cerraron el partido con Colom, Beirán, Rabaseda, Oriola y Willy Hernangómez mientras los titulares se abrazaban en el banquillo con muchos jugadores con ojos vidriosos. Por otra parte, los aficionados argentinos no dejaron de animar a su selección demostrando el ímpetu que poseen.

Con un 95-75 la selección española alzó su segunda copa del mundo al poder ganar todos los partidos del torneo. 15 de septiembre de 2019, España alzó el cetro. La generación infranqueable, continúa generando sueños.

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