La carrera de Ricky Rubio con España ha sido algo similar a una historia de amor adolescente. Empezó muy pronto, de manera muy intensa y con muchas expectativas puestas. Una presión que nunca jugó a su favor y siempre le puso las cosas más complicadas. Sin embargo, este Mundial de China ha servido para reafirmar su figura y recoger un testigo que, poco a poco, va teniendo que soltar Pau Gasol.

Sin Pau Gasol y con todas las miradas sobre él, ese ha sido el momento que Ricky ha elegido para liderar a España y llevarla a su segundo Campeonato del Mundo. Cuando muchos se echaban las manos a la cabeza por la transición generacional que iba a vivir la selección, este grupo lo ha vuelto a hacer. Es muy difícil destacar solo a uno, Pierre Oriola, que no tuvo un papel protagonista en la semifinal, ha hecho un trabajo maravilloso defendiendo a Luis Scola. Pese a eso, Ricky Rubio ha hecho unos números de escándalo y ha sido el director de orquesta de España, un logro que le ha servido para alzarse con el MVP y convertirse en el mejor jugador del torneo.

«Me ha venido a la mente esa final y la recuerdo con mucha envidia, pero ahora voy a jugar una. Era un niño que tenía 15 años y lo veía con mucha envidia y ahora me toca».

El propio Ricky reconoció haber sentido envidia viendo a España tocar el cielo en 2006. Pues bien, a su largo palmares ha sumado un oro en el Mundial de 2019 y -además del MVP- ha sido incluido en el mejor quinteto del torneo. Un honor que ha compartido con su compañero Marc Gasol, que lleva un 2019 de ensueño. Los números de Ricky hablan por si solos y reflejan la confianza con la que ha jugado durante todo el torneo. El nuevo base de los Suns ha terminado con 16,4 puntos con un 43,6% de acierto en tiros de campo y un 39% desde el triple. También ha estado impecable repartiendo seis asistencias por noche y robando 1,5 balones.

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Habrá tiempo para analizar con más calma y poner en contexto todo lo que ha hecho Rubio durante este Mundial. Eso sí, es un hecho el salto de calidad y su nivel de madurez que ha mostrado. Precisamente una madurez que le llevado a ser el líder indiscutible de una España que se vuelve a colgar el oro y toca el cielo de Pekín.