San Pablo Burgos ha sido el club que ha conseguido el triunfo inaugural durante este año al poder vencer a un Montakit Fuenlabrada donde tuvo su déficit principal con los tiros libres (6/16) y puntos de banquillo (10). El resultado fue de 76-87 liderados por Bassas y Benite.

Comenzaba la Liga Endesa 2019 en el Fernando Martín con un duelo de alto ritmo. Los de Cuspinera llegaban con ganas de levantarse de aquella histórica derrota ante Real Madrid en la semifinal de la Supercopa realizando dos fichajes de última hora. Lo hizo oficial poco antes de que arrancara el duelo.

Los de Peñarroya después de realizar una grandiosa pretemporada tenían la fecha del jueves puesta en rojo ya que tienen que viajar a Kiev para disputar la fase previa del Basketball Champions League. Sin embargo, queriendo dar un buen inicio de temporada a la liga nacional, los ataques fueron el prototipo durante la primera parte.

Con Eyenga y Anderson como artífices en ataque, también apareció el buen juego de pintura por parte de Mockevicius. Aun así, los burgaleses, en el segundo cuarto incrementaron el ritmo después de pasar por muchos apuros en defensa, sobretodo a la hora de defender las transiciones rivales. Con un 10 de 19 en triples y un 8 de 12 en tiros de dos finalizaron los dos primeros cuartos con un 18 de 31 los tiros de campo.

Benite, Mcfadden, Vega y Alex Barrera fueron los principales protagonistas para que el duelo se fuera al descanso con un 41-50. Los problemas fueron aumentando para el equipo local. No estaba siendo una tarea fácil su labor en defensa además de que sin tanto enfoque ofensivo cerca del aro, los de Peñarroya fueron haciendo cada vez más larga la diferencia del marcador.

La línea de tiros libres tampoco estaba siendo un adorno para los de Cuspinera. Donde sufrieron mucho también fue en los puntos de los hombres que salían desde el banquillo. Había una eterna diferencia entre los dos conjuntos ya que los burgaleses jugaron con un juego coral con todos los hombres que jugaron encestando. Por contra, Eyenga y Anderson eran los jugadores que miraban al aro para los madrileños además de la gran labor de Mockevicius con los rebotes ofensivos. 

La defensa de los madrileños había aumentado dejando a los tiradores de San Pablo con un porcentaje menor. Tuvieron una diferencia de hasta 18 puntos pero sin ceder el espíritu en su terreno, el público pudo ir metiéndose contagiados por lo ocurrido en cancha. Ferrán Bassas era otro de los hombres importantes que iba apareciendo para los de Peñarroya liderando con sensatez a sus compañeros a pesar de tener encima en el marcador a los oponentes que continuaban por la inspiración de Anderson y Eyenga que finalizaron con 25 y 23 puntos respectivamente.

Pese a intentar meterse en el partido con el apoyo de sus aficionados, los visitantes no especularon. No se pusieron nerviosos y pudieron mantener la distancia en el marcador. Buena dosis de moral para viajar a Ucrania y centrarse en el primer objetivo de la campaña. Poder clasificarse a la fase de grupos del Basketball Champions League.

 

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