Este fin de semana empieza la competición. La fase regular acabará el 8 de mayo de 2020. El primer clasificado subirá de forma directa a la liga Endesa. El otro ascendido saldrá de un playoff (que lo jugarán del 2º al 9º), con formato Final Four a partir de semis

Palma y los dos descendidos de la ACB (Donostia Gipuzkoa Basket y CB Breogán), los máximos favoritos para ascender de categoría por nivel de presupuestos y plantillas

Como el año pasado, habrá tres equipos que descenderán a LEB Plata. A priori, Real Canoe y los tres ascendidos de LEB Plata (Alicante, Almansa y Marín) son los máximos candidatos a ocupar estas tres plazas, aunque puede que haya sorpresas.

La liga LEB Oro 2019-20 va a dar comienzo este fin de semana. Se espera que sea emocionante e igualada y, además, tiene que ser una competición en la que se vea los futuros cracks que puedan llegar a jugar categorías superiores en un futuro a corto o medio plazo. Y este argumento no lo usamos porque sí. Hay ejemplos de jugadores que el año pasado hicieron una buena campaña en esta categoría y ahora juegan en ACB u otras competiciones domésticas de máximo nivel en Europa.

Por ejemplo, Bilbao Basket, ahora en ACB, mantiene jugadores del equipo que logró el ascenso el año pasado (Thomas Schreiner, Jaylon Brown, Iván Cruz o Ben Lammers) y se ha llevado a Sergio Rodríguez, el alero ex Ourense. El Betis ha hecho tres cuartas partes de lo mismo: ha fichado mucho pero también se ha quedado con los Borg, Almazán, Malmanis o Enechionyia. Pero no es necesario hablar de jugadores que militaron en equipos que ascendieron a la ACB. Fran Guerra cambiará Palma por Tenerife y Tyson Pérez Canoe de Madrid por Andorra. Además, Steve Vasturia, ex Palencia, ahora se ha enrolado en las filas del Rasta Vechta alemán. El talento en la liga existe ahora solo falta que aparezca.

Palma, Donostia GBC y Breogán, los tres favoritos para aspirar a todo

Mallorquines, donostiarras y lucenses son los tres clubes que deberían estar peleando por la plaza de ascenso directo en juego. Por el nivel tan alto que han logrado configurar en sus plantillas, uno de estos tres debe ser quien se lleve el gato al agua. De su fortaleza o su debilidad en su propia pista, dependerá si esta ecuación se cumple. El B the travel brand Mallorca-Palma de Félix Alonso fue capaz de llegar hasta la final de Bilbao del playoff de ascenso del año pasado. Este curso, los baleares quieren ser primeros para ahorrarse el playoff y hacer que la isla de Mallorca pise la ACB cuanto antes.

Además, Donostia Gipuzkoa Basket y CB Breogán son los otros dos grandes candidatos a quedar primeros y a volver a una ACB que abandonaron el pasado mes de mayo por cuestiones deportivas. Ambas organizaciones han fichado muy bien pero, en años anteriores, ya se ha visto que esto sirve de poco si luego los grandes clubes no consiguen competir como un equipo.

Siete equipos se autoimponen jugar los playoffs de ascenso como objetivo

Hay otra bolsa de participantes, concretamente siete, cuyos responsables deportivos y propietarios se han puesto en mente luchar por estar en los playoffs para subir a la ACB. Y es que el formato Final Four a partir de semifinales es un caramelo muy goloso para muchos clubes porque ‘democratiza’ las posibilidades de ascenso. En este grupo encontramos a Oviedo, Melilla, Valladolid, Ourense, Granada, Palencia y Coruña.

Javi Rodríguez, Alejandro Alcoba, Gonzalo García de Vitoria y Carles Marco siguen comandando las naves de Oviedo, Melilla, Ourense y Palencia, respectivamente. Mientras que Hugo López coge las riendas en CBC Valladolid y Sergio García hace lo propio en Basquet Coruña. Todos ellos tienen la máxima confianza en poder llevar a sus equipos al deseado playoff aunque esto es muy largo y habrá que sufrir mucho a lo largo de este curso 2019-20.

Peñas Huesca, Força Lleida, TAU Castelló y Cáceres: atar la permanencia y soñar

Después de hablar de los equipos autoobligados a estar entre los nueve primeros, hay un pequeño grupo de cuatro equipos, formado por Levitec Peñas Huesca, ICG Força Lleida, TAU Amics Castelló y Cáceres Patrimonio de la Humanidad, que son una incógnita. Su objetivo deportivo más realista, a día de hoy, es el de luchar por la permanencia pero, viendo sus plantillas, si enganchan un buen año pueden aspirar a algo más.

En el caso oscense, Guillermo Arenas ha cambiado a casi todo el equipo. Huesca es un melón por abrir: puede salir una mezcla perfecta y que salga un equipo con un juego bonito y explosivo o puede sufrir si sale algo ‘verde’. En el caso catalán, Jorge Serna ha conseguido configurar una de las plantillas más equilibradas que se recuerdan en Lleida desde hace muchos años. Este curso, Lleida combinará una base de buenos jugadores nacionales más la suma de foráneos que pueden marcar las diferencias. Hasta qué punto las marquen, será la brújula para saber a qué aspira Força Lleida este año.

Mientras que el TAU Castelló de Toni Ten y el Cáceres de Roberto Blanco buscan no sufrir y dedicar a sus aficiones buenas actuaciones para que éstas se enganchen con sus equipos. Valencianos y extremeños necesitarán hacer una campaña más regular que la anterior para conseguir un triple objetivo: salvarse sin apuros, jugar un buen baloncesto en los dos lados de la pista y hacer soñar a su afición con que todo es posible.

Canoe y los tres ascendidos lucharán con todo a por la permanencia

Finalmente, hay otro grupo de cuatro equipos que, en principio, luchará a muerte por la salvación como su principal objetivo. Estos clubes son Canoe, Marín, Alicante y Almansa. Los dos primeros presentan un equipo joven. Esto no tiene porque ser malo aunque, a lo mejor, un poquito más de experiencia en sus plantillas no les hubiese venido mal. Alicante y Almansa son casos distintos. Ambos presentan plantillas muy bien equilibradas y si no fuese por venir de LEB Plata, quizás les tendríamos que situar más arriba en nuestros pronósticos.

Pero, insistimos, esto solo son pronósticos hechos a partir de las plantillas diseñadas por cada club, sabiendo las posibilidades económicas de cada uno. A partir de aquí, la pizarra, el talento individual y colectivo, la manera de defender y de atacar, el nivel de concentración y el esfuerzo marcarán el futuro más inmediato de estos 18 equipos. Que ruede el balón.