No tenía línea de pase, parecía atorado y el público le pedía que lanzara el triple. Fijó sus pies en el suelo, se alzó… y la metió. Estalló el Palau Blaugrana y Brandon Davies [24 puntos, 11 rebotes, 35 de valoración] se quedó en mitad de la pista, gritando al cielo, sabiendo que su triple -el segundo en su cuenta particular- sentenciaba el partido. El Barcelona sudó de lo lindo para batir en la prórroga a un Baskonia que firmó una gran segunda mitad pero se nubló en el último minuto del 4Q, comiéndose unos ocho segundos inconcebibles -Henry- y cometiendo pasos en su último ataque -Fall-. Acabaron con 20 pérdidas los de Perasovic, visiblemente enojado por la oportunidad perdida en el Palau. Davies, puño en alto, chocaba de manos con un Mirotic [22 puntos] que fue engrosando sus guarismos desde el tiro libre [8 de 10]. En el día del homenaje a Sibilio, el Barça sumó su segundo triunfo del curso con pundonor y defensa.

ESTADÍSTICAS

Apostó Pesic por Hanga como base titular, y el húngaro respondió como si la dirección fuese su mayor virtud. Repartió un total de seis asistencias en el primer periodo [acabó con 7], liderando un inicio fulgurante del Barça, muy superior a un desnortado Baskonia [22-8, min 7]. La asfixiante defensa culé minimizó al cuadro vasco. Davies exhibió poderío -con triple incluido- y Mirotic anotó sus primeras canastas en un Palau volcado con su nuevo ídolo. Perasovic, visiblemente cabreado con las excentricidades de Vildoza, sentó al argentino y encontró en Shields un revulsivo para el ataque. Él y Shengelia, que superó una y otra vez a Oriola, maquillaron el marcador al término del primer periodo [24-19].

El Barça había perdido el ritmo. Delaney abusaba del bote -facilitando el trabajo de la defensa- y Tomic no entraba en juego. Su presencia en pista pasó inadvertida, fallando sus dos tiros ante el gigante Fall, que hizo mucho daño bajo los aros. Sin embargo, y a diferencia de los años recientes, cuando el juego no es fluido el talento irrumpe. Kuric y Mirotic mantenían por delante a los azulgrana [34-25, min 14] con canastas sin sistemas. El Baskonia cambió el chip atrás, contagiándose de la hiperactividad de Henry, y empezó a correr. Garino y Polonara finalizaban transiciones, mientras que Janning atinaba desde más allá del arco al borde de la posesión. Partido igualado al descanso [42-42].

Un triple frontal de Shengelia abrió la segunda mitad. Un buen preludio de lo que estaba por venir, y es que el Baskonia llevó la iniciativa en el juego y en el marcador, alcanzando una máxima diferencia de ocho puntos tras dos triples seguidos de Garino y Janning [53-61, min 29]. El argentino estuvo inmaculado desde la esquina [4/4 sin fallo hasta la prórroga, donde falló dos fruto del cansancio]. 

No encontraba la fórmula Pesic para revertir la dinámica, así que trató de espolear al Palau con la entrada de Alex Abrines. Su irrupción fue anecdótica -4 minutos y un tiro-, y el Barça seguía jugando con fuego. Fue Rolands Smits, gregario imprescindible, el que revitalizara a los suyos. El letón, que sumó seis puntos -mate de espaldas incluido- y asfixió a Shengelia, fue ovacionado por el público culé al volver al banquillo. Viendo el actual nivel de Tomic y Oriola, no sería de extrañar que sus minutos fueran en aumento.

Smits puso la primera piedra, Delaney la mano de obra. Dos triples seguidos del estadounidense pusieron el 73-73 en el marcador con cuatro minutos aún por jugarse. Llegaron los nervios, y Baskonia perdonó pese a entrar tres arriba en el último minuto [77-80]. Dos pérdidas seguidas dieron vida al Barça, que empató por mediación de Higgins. Nos íbamos a la prórroga.

Y en el tiempo extra, Davies apareció de nuevo para culminar su colosal actuación con dos tiros libres, dos grandes defensas sobre Eric y un triple decisivo que acabó con las ilusiones baskonistas. 95-87, empezó lo bueno.