Los moscovitas consiguieron mantener la ventaja ante un Bayern que no supo aprovechar los momentos bajos de los rusos. Monroe fue el mejor de los alemanes (17 puntos y 27 de valoración). Clyburn y Voigtmann fueron los mejores de los rusos.

CSKA se estrenaba en casa tras ganar el viernes pasado en Valencia. Recibía a un Bayern que sorprendió en la primera jornada desplegando un buen baloncesto en la victoria frente a Olimpia Milano.

Una vez lanzado el balón al aire empezó el espectáculo, porque así fue el primer cuarto, un duelo de poder a poder donde ambos conjuntos mostraban sus cartas de manera efectiva. Empezó golpeando el equipo muniqués, con una canasta de Barthel que abrió la lata. La respuesta llegó en forma de triple de Darrun Hilliard. El marcador parecía no romper la igualdad en ningún momento, ambos equipos estaban activos en ataque. No conseguía deshacerse ninguno del otro, de hecho, al final del primer cuarto, solo 4 puntos les separaron. Los rusos cerraron los diez primeros minutos con 22-18 a favor.

En el segundo cuarto los rusos disfrutaron del mejor partido de la carrera de Bolomboy en la Euroliga, y es que al jugador de CSKA le valió con un cuarto para firmar 10 puntos (más que en sus últimos partidos en la competición) para darle una renta más amplia a los de Itoudis. Los alemanes, sin embargo no se separaban en el marcador, sobre todo, gracias a la labor de un gran Barthel. Sin embargo, le comenzaron a crecer los enanos, sobre todo en el rebote ofensivo, donde los rusos comenzaron a ejercer un encuentro más físico pese a que Monroe causaba estragos por parte de los alemanes. A pesar de ello, los problemas para cerrar el rebote por parte de los de Radonjic generaron que CSKA se fuera al descanso con una ventaja de +7 (47-40).

La segunda mitad de partido siguió con el guión habitual, CSKA siguió con el control del partido, entrando en escena un buen Kurbanov que sujetó a los suyos con buenos minutos, siempre generando problemas a los de Bavaria cuando mejor estaban en el partido. El Bayern seguía generando segundas oportunidades a su rival, de las cuales sacaban mucho provecho, sobre todo con un Voigtmann que atrapaba todo. Al final del tercer cuarto los de Itoudis estaban más acomodados y pusieron el 60-50.

Ya en el último cuarto, el vigente campeón logró cerrar el partido, pudo permitirse cierta relajación al final ya que pasaron de una ventaja de 20 a una ventaja de 11. Un partido controlado de principio a fin por los rusos, que firman su segunda victoria (la primera en casa) en el día en el que entregaron el premio al Entrenador del Año a Itoudis.