Con un primer cuarto estelar de un Mike James que acabó con 28 puntos y un Clyburn excelso (21 puntos) los locales se llevaron el derbi de Moscú ante un Khimki liderado por los 25 puntos de Shved.

Primera derrota para Khimki en esta temporada, una derrota que no pudo cambiar en ningún momento, ya que, desde el primer cuarto CSKA tuvo el control absoluto del partido. El principal argumento fue el de la noche de Mike James, el de Oregón amargó la fría noche moscovita a los de Kurtinaitis en un primer cuarto en el que firmó 18 puntos y en el que Khimki se mostró muy inferior. Sin una dirección clara en el partido y con un atasco en ataque, donde solo pudo clarificarlo un poco Alexey Shved. Y es que los de Itoudis llegaron a estar 20-9 en el marcador. Shved y Evans acudieron al rescate para solventar algo la papeleta y colocar el 29-20 para cerrar el primer cuarto en el marcador.

En el segundo cuarto, la entrada de Khimki en los segundos diez minutos parecía mejor, con un triple para abrir el periodo de Bertans, los de amarillo recortaban mucho más la distancia, hasta que se chocaron con un Hilliard portentoso en ataque y robando balones por doquier. En un ejercicio por parar esos momentos de CSKA, Kurtinaitis apostó por Booker por dentro, que en un aluvión de continuaciones tras bloqueo y jugadas de espaldas -algo que estamos podiendo contemplar mucho en los encuentros de Khimki- sacando renta de esas situaciones. Con un Mike James disecado en este cuarto, salió a escena Clyburn, que colocaba con facilidades una amplia ventaja para los suyos mientras se iba a los 12 puntos y dejaba tocado a Khimki al descanso con una diferencia de +10, (54-44).

Tras el paso por vestuarios, Khimki volvía al guión del partido, entrando mejor en los cuartos, pero decayendo por méritos del rival. Con una renta de +10 se iba moviendo CSKA entre el intercambio de golpes que iba manteniendo con sus vecinos. Los de Kurtinaitis, sin ideas y mermados por el despliegue táctico de CSKA, iban viendo como se les escapaba el partido en la media hora de encuentro. Mike James, entretanto, a lo suyo, de película. El americano ampliaba su hoja estadística a los 23 puntos y CSKA cerraba el tercer cuarto con 76-60-

El último cuarto fue un amago de Khimki, que pareció agarrarse al partido, consiguieron ponerse a 7, pero con la técnica a un Shved mermado por las faltas y con un Clyburn que seguía haciendo y deshaciendo a su antojo, les fue difícil sostenerse mucho más. Poca historia más tuvo el partido en los últimos minutos, porque así lo quiso CSKA, que sometió a un Khimki que llegaba invicto al Megasport y que se vio dominado de principio a fin. Una estocada final de Mike James ponía el punto y final. Shved puso con un triple un poco de margen en el marcador, finalmente 99-86.