Jordi Trias ha anunciado este jueves su retirada del baloncesto profesional a los 38 años (39 en unos días). El interior catalán lo ha comunicado a través de Twitter con un hilo de agradecimientos y emociones.

Terminó la pasada temporada jugando con el Bàsquet Girona en la LEB Plata, y este verano decidió esperar para tomar una decisión sobre su futuro profesional. Seguir o retirarse. Trias ha optado por lo segundo, dejando atrás una longeva carrera de 20 años.

Comenzó su trayectoria en Girona, su tierra natal, llegando al Etosa Murcia en 2001 (la temporada previa al ascenso). Volvió a Girona para jugar ACB dos años, y de ahí pasó al Barcelona, donde permaneció un total de cinco años. Posiblemente los mejores de su carrera. Allí ganó una Liga, dos Supercopas, dos Copas del Rey y la Euroliga del 2010. Fue el MVP de la Copa del Rey del 2007, promediando 14,7 puntos, 6,3 rebotes, 1,6 asistencias y 23,7 de valoración media en cada encuentro de la competición.

Una vez terminó su periplo en Barcelona fichó por la Penya, donde permaneció tres años hasta que se sumó al proyecto del Morabanc Andorra. En 2015 se fue al Valencia Basket, con un rol ya muy residual. El paso del tiempo era inexorable. El Barça le llamó de nuevo en 2016, aunque para el filial, donde desarrollaría una labor clave con los jóvenes (así como deportivamente, manteniendo la categoría en la LEB Oro). Le faltaba jugar en Manresa, así que en 2017 aceptó la llamada del conjunto del Bages, club con el que lograría el ascenso a la ACB tras una temporada de ensueño.

Antaño jugó en Girona, el club de su vida, el de sus amores. El primero y el último. Cerraba el círculo.

«Gracias, baloncesto, por ayudarme a crecer y tener la confianza necesaria para ser el hombre que soy hoy. Lo mejor que me llevo de todos estos años son, sin duda, las personas excepcionales que me has permitido conocer, algunos de los cuales, como ya saben, serán amigos para toda la vida y aquí me tendrán por lo que necesiten. Os doy las gracias por esta amistad», ha escrito en Twitter.

Desde FullBasket solo podemos desearle suerte a Jordi Trias en sus retos futuros.