El escolta ruso volvió a liderar a su equipo (19 puntos, 9 asistencias, 5 rebotes) en la noche en la que hasta cuatro jugadores de Khimki -Shved, Booker, Timma y Gill- se pusieron en dobles dígitos. El Bayern se quedó sin vida a mitad de tercer cuarto.

El partido tuvo un inicio extraño para Khimki, extraño si hablamos de cómo fue evolucionando el encuentro. Porque de primeras, los rusos entraron confiantes en el partido. Sin embargo, los alemanes apretaron en defensa y se encomendaron a Monroe en el poste bajo. Mr. Underground hizo honor a uno de sus apodos y se convirtió en la pesadilla de los defensores del club moscovita. Incesante en su objetivo por deteriorar las debilidades de Khimki, Monroe forjó un primer cuarto espectacular, con ocho puntos en su haber.

Khimki, desde luego, no estaba haciendo su mejor partido. Nada más lejos de la realidad, los de Kurtinaitis se toparon con una buena versión del Bayern y otra muy mala de ellos mismos. De hecho, en un compendio de perdidas y de malas gestiones de balón los rusos se fueron en desventaja al final del primer cuarto (17-19).

En el segundo cuarto, el guión seguía igual. Las perdidas seguían en la hoja de ruta de Khimki, sin embargo, el Bayern no supo darle sentido a ese contexto negativo de su rival, que, a pesar de todo, metía sus puntos. Entretanto, Monroe, haciendo y deshaciendo por donde pisaba para ponerse con 14 puntos y hacer volar al Bayern. Aunque, la recta final de Gill y Booker dejaron a los rusos con una renta que los aventajaba al descanso. (37-44) Una gran noticia visto el problema de Khimki a la hora de gestionar el balón.

Tras el descanso, la escena cambió de rumbo, Khimki comenzó la machada en el marcador y en el juego. Se enserió. Entre Booker y Gill se convirtieron en puro dinamismo. Alexey repartía y ellos convertían. La locura se adueñó de Khimki, que se pusieron +19, obligando a Radonjic a parar el partido. No sirvió de mucho, con el aluvión de los rusos, Shved puso sentencia al tercer cuarto con su punto número 15 e imprimió el 55-70 en el electrónico.

En el último cuarto, sin mucha más historia, Khimki aprovechaba para ampliar su renta, mientras que Lucic, por parte del Bayern, intentaba maquillar. Con poco más, Khimki, que fue de menos a mucho, logró firmar una victoria importante en un territorio complicado. Con esta victoria, se ponen 3-1.