La temporada pasada los Kings terminaron la fase regular con un récord de 39-43, la mejor marca desde la campaña 2006-07. Con De’Aaron Fox, Buddy Hield y Bogdan Bogdanovic como líderes, el proyecto de Sacramento no desprendía otra cosa que optimismo. La contratación de Luke Walton como técnico y la renovación de Harrison Barnes este verano dejaron muy claro el objetivo para esta temporada: Playoffs. Sin embargo, el año no podría haber empezado peor. 

Los Kings han empezado la temporada con un registro de 1-5. Eso incluye una derrota por 29 puntos contra los Suns y otra por 32 contra los Jazz. Así que, la pregunta es: ¿Qué diablos ocurre en Sacramento?

Un ataque sin movimiento

La temporada pasada los Kings registraron un Offensive Rating de 109,6, una marca que se encontraba en la parte media. En lo que llevamos de campaña esa marca es 97,2, la tercera peor de la NBA. Se han quedado por debajo de los 100 puntos en tres de los seis partidos. La causa principal es el poco acierto de Buddy Hield (38,9% en tiros de campo), De’Aaron Fox (40,5%) y Bogdan Bogdanovic (32,3%).

Viendo las estadísticas avanzadas en NBA.com podemos encontrar algunos datos interesantes. Uno de ellos es que los Kings sólo están realizando 184,8 pases por partido, y son el equipo que menos está moviendo el balón por muchísimo. Para que nos hagamos una idea, el segundo peor equipo en esa categoría son los Blazers con 216,8 pases por noche El año pasado estos Kings promediaban 292,1 pases por partido.

Aún podríamos aportar otro dato al respecto. Este año Sacramento está anotando sólo 33,3 puntos tras asistencia, la peor marca de toda la NBA. Nada que ver con 62 que crearon la temporada pasada.

La principal razón por la que los Kings contrataron a Luke Walton fue, principalmente, para que implantara en la franquicia una filosofía similar a la que vivió en sus años en los Warriors, famosos por su juego coral. De momento el nuevo técnico de Sacramento no está consiguiendo cumplir el objetivo.

El rendimiento de Hield y Bogdanovic

Como hemos dicho, el poco acierto de algunas estrellas de los Kings es uno de los principales motivos de la mala racha de la franquicia. Muchos esperaban un salto de calidad que simplemente no se está produciendo de momento.

El caso más llamativo es el de Bogdanovic. El serbio se convirtió el año pasado en una pieza clave (14,1 puntos por noche) en el esquema de los Kings, y ha disputado un mundial de escándalo con su selección. Sin embargo, de momento no hay ni rastro de esa versión del escolta. 

Es difícil decir qué le está pasando. No es una cuestión de que esté forzando sus tiros. Por ejemplo, según las estádisticas de NBA.com, el 71% de sus tiros, es decir, la mayoría de ellos, se están produciendo sin un defensor cerca. La cosa es solo está anotando un 28,3% de esos tiros. Un auténtico desastre.

Buddy Hield, renovado recientemente, está viviendo una situación similar. El año pasado vivió su mejor temporada como profesional, en gran parte gracias a su acierto en el tiro. En 2018 anotó el 46% sus tiros en catch and shoot, la mejor marca de toda la NBA entre todos los que tiraban al menos cinco veces por partido en esas situaciones. En lo que llevamos de temporada su acierto ha bajado a un 29,7% en esas situaciones. El balón no quiere entrar. 

La cuestión es que en global los Kings, simple y llanamente, no están consiguiendo anotar sus tiros. Su 42,2% de acierto en tiros de campo es la sexta peor marca de la liga en estos momentos. 

La defensa no acompaña

Es bien sabido que la defensa no ha sido una de las señas de identidad de los Kings durante los últimos años. Por desgracia, aún no han podido arreglar el problema. Sacramento tiene, ahora mismo, el sexto peor Defensive Rating de toda la NBA (112,4).

Los Kings están en la parte baja de la clasificación en casi todos los aspectos defensivos, estadísticas en mano. Están teniendo problemas para defender la pintura y para forzar pérdidas, y eso está repercutiendo negativamente en el ataque. El año pasado los Kings fueron el equipo con más puntos anotados tras pérdida (19,3). Este año apenas están entre los 15 mejores en ese apartado.

Por último, también están teniendo problemas en los tableros. Ahora mismo el equipo de Luke Walton es el que menos rebotes defensivos coge por partido (29,8), y están concediendo 12,8 puntos en segunda oportunidad. 

¿Cuando mejorará el temporal?

Ahora mismo la gran pregunta es cuándo conseguirán los Kings revertir esta mala racha. El calendario que les espera los próximos días no va a ser especialmente duro, pero tampoco será fácil. Los Kings jugarán a domicilio contra los Knicks, los Raptors y los Hawks, y después recibirán a los Blazers.

Esta temporada también va a marcar decisivamente la carrera de Luke Walton. Su etapa como asistente de Steve Kerr en los Warriors le dio experiencia y una muy buena reputación. Sin embargo, su paso por los Lakers fue más bien decepcionante. Si Walton no consigue cumplir con las expectativas puede que nunca más reciba otra oportunidad para ser entrenador principal. 

Lo que ocurra en las próximas semanas va a ser muy importante de cara a las expectativas de los Kings. Tras una campaña 2018-19 muy prometedora la franquicia de Sacramento no se va a confirmar con otra temporada mediocre. Todo lo que no sea  por lo menos pelear por los Playoffs sería una decepción.