Le entrevistamos hace unos meses tras hacer historia en Manama y ahora nos citamos con él para que nos cuente su experiencia en México. Es Oriol Comas (23/05/1985, Barcelona), un entrenador que sigue cumpliendo sus sueños en el país americano como mano derecha de Paco Olmos en el Fuerza Regia.

De la LEB a Manama y de Manama a México… ¿Cuál es el cambio más grande que has sentido?

Cultural, sin ninguna duda. No es nada especial, como cualquier persona crezco al tener que adaptarme a situaciones diferentes y entornos a los que no estoy acostumbrado. Por mucho que entrenando en Europa trabajes con extranjeros, no es lo mismo que estar en otro país, allí eres tu el que debes competir en un terreno que no es el tuyo. Ganar en situaciones como esta te exige mucho, en lo deportivo y personal, pero te ayuda a crecer.

México como país de baloncesto: ¿cómo es?

Primero de todo tengo que decir que es un país con un potencial de baloncesto enorme con más de 100 millones de personas. Creo que podrían estar mucho más arriba de donde están a nivel nacional,  honestamente veo mucho talento en jugadores jóvenes, únicamente necesitan mantener la línea de desarrollo físico que tienen y mejorar el trabajo conceptual con que llegan a ligas profesionales. A nivel de ligas, yo solo conozco la más fuerte, la LNBP. Este año es más dura que nunca, ya que por reglamento permite un extranjero más. Además han entrado equipos nuevos con gran presupuesto como Guadalajara o con un espectacular hinchada como Chihuahua, donde es muy complicado ganar. Por otro lado, hay que destacar que el calendario es muy denso con 2-4 partidos por semana, con la carga que eso supone además del poco tiempo para entrenar al que estamos acostumbrados en Europa.  Debo reconocer que tras jugar en Chihuahua, allí tienen una liga que me genera mucha curiosidad, es increíble la afición que tienen por el baloncesto y como lo viven.

Lo que nos llega aquí de allí es mucha inseguridad… ¿Lo percibes?

Como en cualquier lugar, debes vigilar a que horas y por donde te metes, pero también en Europa. Pienso que hace unos años quizás estaba peor, ya que yo no estuve, pero el tiempo que yo he estado aquí he tenido 0 problemas. También te diré que no sé de nadie que los haya tenido dentro de mi entorno. El año pasado estuvimos con Mireia, mi mujer, en San Luís y estuvimos perfectamente. Este año en Monterrey la situación de seguridad es la misma, ningún problema. Como en muchas otras cosas, la TV a veces no es claro reflejo de la realidad. Como cuando estuve en Asia, viajar nos destroza prejuicios.

Trabajar con Paco Olmos… ¿allí es como una institución, no?

Más allá de su experiencia, Paco es extremadamente competitivo y muy honesto con la gente que le rodea. Tiene un gran nivel de baloncesto y una idea muy clara de lo que quiere. Además aquí en latinoamerica ha sabido adaptarse a sus jugadores y a su entorno. Muchos entrenadores europeos fracasan aquí precisamente por eso, pocos han tenido éxitos en ambos lados del charco. Él, aquí en Monterrey es una de las patas que ha hecho un equipo ganador. Y eso conlleva mucho trabajo detrás de construcción de estructura además de puro baloncesto. A nivel personal, trabajar con Paco es extremadamente fácil, mi nivel de exigencia es muy alto así que me encanta trabajar con gente que tiene ese mismo nivel o superior. Al final, para competir en alto rendimiento o eres así o te pasan por delante, mejoras o empeoras, no hay punto medio.

Un nuevo reto profesional, ¿cómo lo estás viviendo?

Lo más importante es que tenemos la suerte de tener un vestuario y staff muy unido con muy buena gente. Si no fuera así lo obviaría pero es que es así y hay que destacarlo.  Logicamente tener un ambiente de trabajo así, como en cualquier trabajo o una empresa, facilita todo mucho. Luego una vez la rueda ya gira, estás completamente inmerso en el día a día del equipo ya que el ritmo no para. Mis ratos libres me gusta pasarlos con Mireia o estudiando baloncesto.

A nivel personal, ¿cómo es trabajar en el extranjero?

Es un tema muy importante, como muchos otros jóvenes con otros oficios nos vamos fuera ya que allí encontramos mejores condiciones, además de la riqueza que te llevas de vivir fuera de tu cultura o entorno. Me encantaría poder entrenar en España pero las condiciones deben darse. Se que nuestro sindicato justamente ahora está trabajando para que todos tengamos mejores condiciones.  Por otra parte, los entrenadores también tenemos  familia y mi trabajo supone muchos sacrificios para los míos y para mí. Mireia y yo siempre lo hemos visto como un equipo, las decisiones las tomamos juntos porque nos afectan a todos. Siempre hay muchos temas a valorar: reto profesional, oferta económica, condiciones, tipo de proyecto, condicionantes…

¿Cómo es Monterrey? Y más concretamente el club donde estás: Fuerza Regia.

Monterrey es una de las ciudades más grandes de México. Tiene gran tradición en deportes como futbol, futbol americano, béisbol… Su gente es muy trabajadora y son uno de los motores económicos del país. Fuerza Regia es el club de referencia de Monterrey y uno de los importantes del país. Como club me recuerda a esos clubes como Palencia o Burgos, que son constantes y que desde fuera, parecen clubes sensatos y que hacen bien las cosas. El club tiene varios propietarios y un general manager además de un staff de oficinas que gestiona todo. Nuestra plantilla es de estructura media tabla ACB en todos los sentidos: nivel jugadores, staff, facilidades…

¿Cómo ves al equipo?

Mis sensaciones son que cada vez estamos con mejor ritmo y engranados. Al no tener pretemporada, al final la haces compitiendo. Con los cambios pienso que tenemos mejor dureza defensiva y recursos ofensivos.  Algo bueno es que se mantiene un grupo de varias temporadas, haciendo que ya haya un núcleo de trabajo en el que apuntalar todo. Nuestro equipo defensivamente aspira a ser de los mejores de la competición y ofensivamente tiene un equilibrio entre: por un lado juego de ritmo y por otro lado juego en media pista con variedad de sets y focus conceptuales de generación.

¿Y el futuro…?

Estoy centrado en mejorar para la siguiente fase y con la ilusión de merecer hacer algo que nunca se ha conseguido, merecer ganar dos veces seguidas el título de liga. Ahora estamos en la segunda vuelta y tenemos muy buenas series por delante que nos van a poner a prueba con nuestros objetivos.

FOTO: ESTEBAN ÁLVAREZ