Tras una larga semana, llegaba el viernes a la ciudad de Madrid. En esta ocasión, la capital brindaba la oportunidad a sus ciudadanos de poder disfrutar del mejor baloncesto europeo. La Euroliga ofrecía a la ciudad un partidazo que enfrentaría al CSKA de Moscú y al Real Madrid, los dos últimos campeones de la competición. Y, como suele ser habitual en estos casos, el Palacio de los Deportes no falló.

Guiados por un ambientazo, el Real Madrid salió con un punto de intensidad mayor al del rival. Deck y Campazzo, el cual fue el encargado de abrir el marcador, encabezaron un parcial que obligó a Dimitrios Itoudis a pedir tiempo muerto y parar el arranque local. Estrategia que salió a la perfección puesto que su equipo reaccionó y encontró la mejoría en defensa que paró la sangría blanca. Una bomba de Carroll sirvió para poner el 16 a 13 en el marcador con tres minutos por jugar del primer cuarto. Un periodo en el que Campazzo (7 puntos y 3 asistencias) y Joel Bolomboy (5 puntos y 3 rebotes), fueron los mejores de los dos bandos.

Con el 23 a 19 arrancó un segundo cuarto en el que la igualdad prevaleció numéricamente. Ambos conjuntos llegaban a este encuentro con cifras parecidas y con un balance victoria-derrotas igual, cifras que preveían un choque parejo. El CSKA, impulsado por un gran acierto exterior, se puso por delante en el marcador gracias a una revolución alzada por Mike James y Voigtmann. Además, Laso pudo comprobar como la pareja interior formada por Trey Thompkins y Jordan Mickey, tiene mucho por pulir. Precisamente estos desajustes fueron los que obligaron a Laso a cambiar al ala-pívot americano, un cambio que manifestó que todavía Trey está muy lejos de estar a un nivel óptimo.

 

Voigtmann, una primera parte para enmarcar

Un triple de Anthony Randolph sirvió para mandar al descanso el encuentro empatado y contrarrestar a un Voigtmann que completó una primera parte de ensueño (29-29). El interior alemán, volvió a sacar a la luz las carencias del conjunto de Laso cuando se topan con un interior con capacidad para encestar desde la línea de tres puntos. El ex del Baskonioa se marchó a vestuarios con 17 puntos, un tres de tres desde el triple y dos rebotes, siendo el protagonista de los dos primeros cuartos. Tal y como ocurrió en el salto inicial, el Real Madrid salió mejor del descanso y estableció una distancia de diez puntos en los primeros cinco minutos. Un periodo en el que Anthony Randolph brilló con luz propia tanto en defensa como en ataque y precisamente puso el +13 local con un triple que hizo estallar el WiZink Center (61-48).

randolph, clave frenando a Voigtmann y LÍDER en la pintura junto a deck

La pareja formada por Gabriel Deck y el mencionado Randolph, dio buenos resultados a un Laso que consiguió cerrar el rebote y complicar los puntos al acertado Voigtmann. Fueron ellos los que impulsaron al conjunto blanco a jugar el mejor baloncesto de la noche y abrir una delicada brecha en la telaraña tejida por Itoudis. Un triple de Strelnieks recortó distancias y sosegó a un Real Madrid que impuso su ley en el tercer cuarto, 71 a 57. Mantenidos por un gran acierto de tres puntos, el CSKA de Moscú conseguía mantenerse en un partido que se le pudo escapar en el tercer periodo.

El Madrid comenzaba el último cuarto con una distancia de once puntos y con sensaciones mucho más positivas que los moscovitas. Sin embargo, el baloncesto va mucho más allá de números y todo podía pasar en los últimos diez minutos. En el primer tramo, los dos equipos mantuvieron el tanteo y las distancias se estabilizaron. Una genialidad de Mike James a forma de 3+1 colocó al CSKA a seis puntos y hacía saltar las alarmas del conjunto blanco. Un Real Madrid que supo reaccionar y poner el 83 a 75 con cinco minutos de partido por delante. Laso, en esta ocasión, estaba ganando la batalla a un Itoudis que fue sancionado con una técnica que sirvió para poner el +13 para los locales.

Victoria de los blancos que continúan su buena racha en Euroliga y cierran la jornada doble con un saldo de dos victorias. Situación completamente contraria para un CSKA que se marcha de España con dos derrotas y una sensación bastante agria. Los mejores del encuentro Facundo Campazzo que acabó con 18 puntos, seis asistencias y cuatro rebotes. Gabriel Deck también fue importante en la pintura terminando con un doble-doble. Por parte del CSKA muy destacable la aportación de Voigtmann, que se vino abajo en la segunda parte pero acabó con 20 puntos y cinco rebotes. Quinta victoria consecutiva de un Real Madrid que está mostrando un gran nivel en casa.