Una gran segunda parte de los turcos no dio alternativa a un Khimki sin Alexey Shved, pero con Timma, que anotó 26 puntos. Sloukas (19 puntos) y Datome (20 puntos) brillaron en la noche turca.

El partido se inauguró de la manera en la que se desarrolló una gran porción de la segunda parte, desde el triple. Con Bertans abriendo la lata y Mahmutoglu respondiendo. Los turcos comenzaron a realizar su partido mientras Sloukas comenzaba a ser el de esos grandes días. El griego fue de las mejores noticias del primer periodo. Las diferencias que marcó junto a Derrick Williams ampliaban rentas a favor de los locales ante un Khimki bien escoltado en Gill y Timma con Kramer en la dirección. Timma, ese factor distintivo en el partido, fue clave para acercar a los suyos al partido. Sin embargo, los turcos sellaron el primer cuarto con una ventaja de 28-24.

En el segundo cuarto, los dos conjuntos se abonaron al triple. En lo que el campo parecía un tubo hasta el aro, Timma se hizo con los mandos de la nave rusa. El duelo individual que dejó junto a Datome en los segundos diez minutos de partido no fue insignificante. Fue el letón precisamente el que empató el partido con un triple de los cinco que anotaría hasta el momento en el que se cierran las líneas del segundo cuarto. El italiano, en su carrera contra Timma y compañía contestaba los golpes de los rusos y se igualaban las marcas. Jerebko se sumó a la fiesta del triple también.

El partido no desabrochaba su igualdad en ningún momento. Solo el desequilibrio que estaba siendo Timma en el bando visitante rompía las tenazas en Estambul. El de Kraslava cargó con el peso de los de Kurtinaitis y estos lograron marcharse al descanso con una ventaja de 44-49.

Tras pasar por vestuarios, Fenerbahce entró con el cuchillo entre los dientes. Los de Obradovic firmaron un parcial de 13-4 de entrada y anclando a los rusos en el partido. Datome seguía a lo suyo, monopolizando el partido de los de Estambul, sin tregua. Mientras el italiano atrapaba su rebote defensivo numero 500, los locales forjaban jugadas exitosas en ataque.

Khimki se caía de la balanza del partido, erráticos. Muy poco certeros de cara a canasta. Con Fenerbahce 8 arriba, los de Zeljko empezaban a desmontarle los planes a los moscovitas desde la defensa. Retazos del Fenerbahce de siempre que sirvieron para dar un golpe en el tercer cuarto con un 65-55.

El último cuarto, el guión dio otro pequeño giro, Khimki asomó la cabeza en el partido otra vez. Duró poco, hasta que Mahmutoglu y Sloukas desearon. El cuarto del primero y el partido del segundo argumentaron la renta de Fenerbahce en todo momento.

Khimki, mientras tanto, acudía a la llamada de Gill para recortar distancias mientras Lauvergne rompía por dentro. Con 83-70, Khimki acusaba la decadencia en el encuentro e incluso la ausencia de Shved. Fenerbahce se quedó sin Datome (20 puntos) tras acumulación de faltas. Los turcos veían su premio del partido cada vez más cerca, y así fue. Con un marcador de 89-76, los turcos firmaban su segunda victoria consecutiva. En cambio, los rusos, volvieron a caer en Euroliga.