Oviedo Baloncesto consigue vencer en el Barris Nord de Lleida por 83-89 en un encuentro lleno de alternativas

Tras la sexta derrota consecutiva, el público local, visiblemente molesto, abucheó a los jugadores, al cuerpo técnico y a la directiva a la conclusión del choque

El partido correspondía a la Jornada 4 y se jugó el martes porque estaba aplazado a causa de la Huelga General de mediados de octubre en Catalunya

Con dos bajas importantes en su juego interior como eran las de los pívots Devin Wright y Oliver Arteaga y sin poder contar con sus dos recientes fichajes Davis Geks y Jorge Sanz por normativa, el Liberbank Oviedo Baloncesto completó en el Barris Nord su mayor épica de los últimos años con un triunfo del que tan sólo pudieron participar siete jugadores.

Fue un duelo que había comenzado realmente bien para los intereses de los de Javi Rodríguez con un soberbio primer cuarto en el que parecieron enviar ya un mensaje a su rival con los 31 puntos anotados por un equipo que necesitó de apenas un par de minutos para comenzar a imponer su juego (17-31, minuto 10).

Volvió a golpear Álex Reyes con un certero triple tras el primer entreacto poniendo así diferencias máximas en el electrónico. Pero su lanzamiento no hizo otra cosa que despertar el carácter de un ICG Força Lleida que tiraba de la veteranía de Miquel Feliu y de los puntos de Marc Martí para poder devolver el golpe y llegar de nuevo al descanso con sus opciones de victoria intactas (44-46 al descanso).

El partido siguió igualado tras el descanso

El triunfo estaba en el aire pero también la incertidumbre de saber si al Liberbank Oviedo le aguantaría la gasolina durante los 20 minutos restantes ante la ausencia de relevos y rotaciones. Unas dudas que los asturianos parecieron despejar a lo grande tras el primer golpe ilerdense del segundo tiempo con un nuevo pulso interior a manos de Rolandas Jakstas.

Y es que al interior lituano no le tembló el pulso a la hora de asumir las responsabilidades en un equipo al que Sergio Llorente aportaba confianza desde la dirección. Los puntos del primero y la excelente dirección del segundo hicieron que Oviedo llegase a los últimos minutos por delante (64-65, minuto 30).

Habiendo hecho lo más complicado, a los visitantes tan sólo les restaba un último esfuerzo a lo largo de un último cuarto en el que ambos equipos se vaciaron sobre el parqué. Pero solo Oviedo pudo certificar un tercer triunfo con el que tomar oxígeno en la parte baja de la tabla con su victoria ante un rival directo como Lleida. Finalmente, triunfo visitante por 83-89.