El conjunto taronja selló su victoria número once ante un Estudiantes que peleó hasta el final. Dubljevic, el mejor de los valencianos con 18 puntos y 9 rebotes marcó las diferencias del equipo visitante. Avramovic se hizo grande con 15 puntos.

El encuentro comenzó con un buen intercambio de canastas por parte de ambos equipos. La puesta en escena destacó por la igualdad en los primeros compases. El duelo se enfrascó en una fase de desacierto, en la que en ambas plantillas trataban de imponer su ley desde la defensa. En ese momento de partido, Valencia Basket tiró de acierto y comenzó a estirar el marcador, sobre todo gracias a la labor de una gran San Emeterio en los primeros diez minutos. Valencia forjó unos buenos minutos iniciales, corriendo e implicando a sus pívots en el ataque.

Estudiantes trataba de no alejarse en el marcador. Douglas, finalizando una buena transición con un triple hacía perdurar a los suyos en el partido. Sin embargo, el conjunto ‘taronja’ no dio tregua en sus últimos ataques, además se mostraron contundentes y sólidos atrás, cerrando el primer cuarto con un marcador de 11-21 a favor.

Con la llegada del segundo cuarto, Scrubb convirtió un tiriple en suspensión para poner a Estudiantes a siete. A partir de ahí, los errores empezaron a lastrar a los colegiales, y en el otro lado, Valencia Basket aprovechaba sus oportunidades en ataque para seguir creciendo en el marcador para llegar a ponerse con una ventaja de 16-31. La grada local comenzaba a impacientarse, los del Ramiro parecieron estancarse en el marcador.

A partir de ese momento, llegó una reacción por parte los hombres de Javi Zamora,  que implicó una buena defensa, sobre todo desde el juego en zona. Además, con un triple de Vicedo y una transición que cerró Dangubic los colegiales convirtieron cuatro puntos. Con Vicedo enchufado desde la línea de tres y con la inyección de todos en ataque, la grada cogió otro porte. Aunque si es cierto, que en defensa estaban sufriendo la tarde de Labeyrie y la suma de puertas atrás que ejecutaban los valencianos.

A base de triples parecía reducir ventajas los ramireños, y es que desde ahí llegaron a colocarse 30-37 en el marcador, disminuyendo las distancias en el electrónico. Valencia Basket seguía tirando de poderío por dentro para hacer daño al equipo madrileño, que pese a subir algo más la intensidad defensiva, no podían hacer frente al juego debajo del aro por parte de su rival. La primera parte concluía con un marcador provisional de 32-41 y con un Valencia Basket que se mostraba cómodo en la pintura.

Tras el paso por vestuarios, los locales entraron en el encuentro con mucha intensidad en ataque, llegando a ponerse a cinco puntos de inicio. El guion para los colegiales daba un giro y así lo evidenció Dangubic con un triple que levantó a todo el WiZink Center y que ponía a Movistar Estudiantes con 39-41. Aunque no tardara en llegar la respuesta de Valencia con un triple de Sastre, Estudiantes perduraba en el encuentro y volvía a llamar a la puerta del partido con una gran internada de Avramovic. Los de Javi Zamora parecían ver la luz en el partido.

El partido cobró una belleza añadida, ambos equipos alternaban golpes. Incluso Avramovic fabricó una canasta de ensueño tras una transición espectacular por parte de los de Magariños, que seguían peleando. Por un momento llegaron a colocarse 52-54 con un Avramovic eufórico que se metió al público en el bolsillo con su épica. La grada estaba en su mejor momento, en simbiosis con el equipo. La locura estaba servida y Estudiantes solo a dos puntos.

Tras este compendio de acontecimientos, Ponsarnau solicitó tiempo muerto. Tras el regreso a pista, Avramovic siguió a lo suyo, tratando de resolver el partido por su cuenta. Estaba siendo su tarde. Con 54-57 en el marcador, la grada soñaba, mientras que Valencia Basket sacaba ventajas desde la línea de libres. Mientras tanto, Zamora rotaba. A falta de 38 segundos para finalizar el tercer cuarto, Estudiantes seguía ampliando su gama de faltas, lo único que le estaba penalizando en esos minutos. Sin embargo, se chocó con un Valencia que se mostró impreciso en el tramo final de cuarto. Tuvo la última el equipo local, la intentó Douglas como pudo, pero no entró. Cerraba así el tercer cuarto con un marcador de 54-58 para los taronjas.

Llegaba el último cuarto, periodo que arrancó bien para el equipo estudiantil, convirtiendo Douglas desde la esquina un tiro de dos. Con Avramovic en pista todo parecía carburar, el serbio ponía a uno a los suyos con un triple que enardecía de nuevo al WiZink. Estudiantes estaba en su momento y se evidenció cuando Avramovic empataba el partido y poco después, Pressey con una bandeja ponía por primera vez en el partido por delante (63-61) a Movistar Estudiantes, algo que obligó a Ponsarnau a solicitar un tiempo muerto.

Tras la parada técnica, Dubljevic volvió a colocar a los visitantes por delante tras convertir un triple. A partir de ahí el duelo cambió por completo, se reanudó en un intercambio de golpes y de alternancias. Con el encuentro inmerso en la emoción absoluta, ambos equipos sacaban sus armas para resolver la contienda. Estudiantes con Pressey en la dirección, no cedía en ataque y encontraba opciones eficaces para anotar. Vicedo con un triple volvió a desatar la locura que se culmib¡na con un 70-65 en el marcador. Valencia contestaba y comenzaba a elaborar ante la buena defensa colegial, los valencianos no encontraban ideas en ciertos momentos. Los locales colapsaban a los de la Comunitat Valenciana y Pressey aprovechó esa situación para, con un triple, situar a Estudiantes con 73-67.

Con tres minutos por delante, Valencia paró el partido, tratando de frenar el momento local. Vives puso a tres a los suyos con un triple nada más entrar en pista tras el tiempo muerto. A partir de ahí, ambos equipos entraron en una fase imprecisa. Hasta que apareció Dubljevic con una canasta de las suyas para empatar el duelo (73-73) y con la emoción impresa en la pista. Con 15 segundo por jugar, San Emeterio sacó un 2+1, forzando la quinta falta de Dangubic, que se marchó del partido. Convirtió San Emeterio (73-76) y Zamora pidió tiempo muerto para trazar la que sería la última jugada del Estu.

Buscó el triple Estudiantes, en una última jugada que no salió como debía. El triple de Douglas no entró. Quedarían aún por jugarse 3 segundos. Se la jugó Pressey desde una distancia lejana. Le salió cruz a Estudiantes al final del partido, en un encuentro que tuvo mil alternativas y que se llevó Valencia Basket por 73-77.