A la tercera fue la vencida y el MoraBanc Andorra hizo historia este viernes en la Copa del Rey al colarse en sus primeras semifinales a costa de un Iberostar Tenerife que, aunque tuvo opciones hasta el último segundo, fue incapaz de remontar un choque que se decidió en los pequeños detalles (85-87).

Porque el desenlace de una batalla que dominó durante más tiempo el equipo del Principado fue de locura. En los dos últimos minutos se sucedieron los errores e imprecisiones en ambos bandos, hasta que la moneda cayó, in extremis, del lado de quien lo mereció durante más tiempo. Arbitralmente fue un caos.

De nada le sirvió a Tenerife el partido de un excelso Marcelinho Huertas [20 puntos y 12 asistencias], que superó a Prigioni como máximo asistente de la historia de la competición.