El Unicaja Málaga jugará la final de la Copa del Rey once años después tras apabullar al Morabanc Andorra en la segunda semifinal 92-59. El partido no tuvo historia, en gran parte por el recital de Jaime Fernández -19 puntos-, así como por los desajustes defensivos de los de Ibon Navarro.

El dominio del Unicaja fue incontestable desde buen comienzo. Alberto Díaz marcó el ritmo atrás, mientras que Jaime Fernández se destapó antes del descanso con una exhibición ofensiva. Volvió loco a Hannah. En la segunda mitad, pese a una tímida reacción de los del Principado, precisamente con el base estadounidense al mando, Unicaja no dio opción.

Este domingo, a las 18.30h, los cajistas buscarán la segunda Copa de su historia ante el Real Madrid.

ESTADÍSTICAS