El Real Madrid se coronó campeón de Copa por 28ª vez en su historia este domingo, batiendo al Unicaja en una final que no tuvo color. Los de Pablo Laso fueron un ciclón en un torneo que exige muchísimo. 3 partidos en 72/96 horas. Poco descanso, tratamientos exprés… No es de extrañar que el técnico vitoriano destacara tanto el trabajo de su cuerpo técnico. También Casimiro y Ponsarnau, antes de sus partidos, remarcaban el aspecto físico.

En este artículo vamos a repasar el rendimiento de los ocho equipos: cómo lo hicieron y qué les espera hasta final de curso.

REAL MADRID

Un ciclón. El partido más complicado para el conjunto blanco fue el jueves, ante el Bilbao Basket, y la sensación de control fue rotunda. Las semifinales y la final fueron un paseo militar. Tras un mes de enero de dudas, el Madrid transmitió frescura y la misma fiabilidad que arrastra desde que llegara Laso hace casi nueve años. ¿Qué hubiera pasado en una hipótetica semifinal ante el Barça? Nunca lo sabremos. Lo que sí es tangible es este dato: 19 títulos en 26 finales.

El Madrid afronta las siguientes semanas de temporada con un cojín de tranquilidad, y es que hasta mayo no llegará el segundo examen importante del curso. Hasta entonces, el objetivo debería ser el de recuperar la primera plaza en la Liga Endesa (cobra más importancia este curso) y mantener el factor pista en Euroliga (acabar entre los cuatro primeros). Eso, y no sobrecargar a Campazzo y Tavares, los jugadores que realmente marcan las diferencias ahora en el cuadro madridista. 

UNICAJA 

La oportunidad de volver a una final era inmejorable y los de Casimiro lo lograron. Sin los grandes por su lado del cuadro, el Unicaja podía luchar por un título en casa. No era fácil, pero difícilmente habrá otra edición con un camino tan “sencillo”. Empezó agarrotado ante el Casademont Zaragoza, pero su excelente 3Q le permitió revertir el rumbo del partido. Y en las semifinales, con la confianza por las nubes, aplastó al Morabanc.

Los pitos en el Carpena de unos días atrás se convirtieron en vítores y un apoyo incontestable. Respondió bien la afición cajista, consciente de que la gloria estaba a 40 minutos. Pero claro, entre los problemas físicos (Toupane, Jaime Fernández, Suárez…) y el alto nivel ofrecido por el Madrid, la final no tuvo misterio. ¿Y ahora? Cumplido el objetivo en Copa, el gran reto debería ser ganar la Eurocup para disputar la próxima Euroliga. Inclusive sin entrar en los Playoffs de la Liga Endesa.

VALENCIA BASKET

Si algún equipo tenía un camino complicado en esta Copa era el Valencia. Para llegar a la final tendría que haber derrotado a Barça y Madrid. Una locura con Van Rossom y Loyd fuera más Vives tocado. De ahí que, tras la gran machada -eliminar a los azulgrana en cuartos-, algunos creyeran que era mejor caer en semifinales para no llegar a la final fundidos y correr el riesgo de perderla.

La Copa del Valencia fue más que satisfactoria. Los de Ponsarnau ganaron por primera vez a los de Pesic esta temporada, demostrándose a sí mismos que la filosofía funciona. Y eso que estuvieron cerca de repetir los errores de hace unos días en La Fonteta. Físicamente tocados, los taronja centrarán sus esfuerzos las próximas semanas en la lucha por los Playoffs de Euroliga. Acceder a ellos les otorgaría un billete para la próxima edición. Goloso premio.

MORABANC ANDORRA

Alcanzar por primera vez unas semifinales de Copa ya es un éxito para un club como el Morabanc, que hace no tanto trabajaba por escalar divisiones desde la LEB. La falta de competitividad ante Unicaja, eso sí, dejó un mal sabor de boca. No tuvieron su día, justo lo contrario que ante Iberostar Tenerife, para muchos el favorito por esa parte del cuadro. Dejando de lado el alocado final, los de Ibon Navarro (muy buen entrenador) dominaron todo el partido. En marcador y ritmo.

Eliminados en Eurocup, lo que queda de temporada para el Morabanc debe afrontarse con ilusión, pues meterse en los Playoffs de la Liga Endesa parece factible. Recuperar piezas, seguir creciendo y quién sabe lo que puede pasar en primera ronda. 

IBEROSTAR TENERIFE 

Llegaban como campeones de la Copa Intercontinental ante la Virtus de Teodosic y con la vitola de favoritos por esa parte del cuadro. Era una buena oportunidad para el conjunto aurinegro, que nunca ha sido campeón de Copa. Pero ante el Morabanc no estuvieron bien. Con Shermadini minimizado, Marcelinho Huertas se multiplicó para sostener el sueño tinerfeó. El brasileño estuvo soberbio, mas no pudo completar la heroicidad de la remontada. Suya fue una pérdida (pisó línea de fondo) determinante.

Lo que queda de temporada es apasionante para el conjunto de Txus Vidorreta. Muy mal tienen que hacerlo para no jugar los Playoffs de la Liga Endesa. Antes, pero, lucharán por la Basketball Champions League, su competición fetiche. Son firmes candidatos a ella. 

BARCELONA

Sin lugar a dudas, la gran decepción de la Copa. El rival juega y puede ser mejor que tú, por supuesto, pero los de Pesic llegaban a la cita como favoritos al título (por resultados) y se marcharon de vacío el primer día. Tras la imponente inversión del pasado verano, los títulos son obligados (que no regalados por decreto). Y en el primero importante, el Barça falló.

Sin quemarlo todo, algo habitual en clubes de máxima exigencia, harían bien los azulgrana en aprender la lección y mejorar de cara a los próximos compromisos. La Final Four de Colonia es el siguiente objetivo. Estar es obligatorio. Otra cosa es ganarla, algo tremendamente complicado (por rivales y porque un mal partido te manda para casa). Ahora… si el Barça no gana la Euroliga, la presión en ACB será extrema. Y un curso en blanco sería dramático.

CASADEMONT ZARAGOZA

La puesta en escena del Casademont Zaragoza fue fantástica. Equipo fresco, con ideas claras y marcando el ritmo ante el anfitrión. Vibraba su afición, que dio colorido a las gradas del Carpena con unas bufandas innovadoras (luces incorporadas). Pero en la segunda parte fueron incapaces de igualar la intensidad que puso Unicaja. Eso y que, sin Justiz, no pudieron controlar el rebote. Y sin rebote no puedes correr.

Los de Porfi Fisac, dolido en rueda de prensa, no pudieron avanzar en un torneo al que llegaban bien en sensaciones, pero físicamente cansados. Ahora, sin tiempo para lamentarse (y con la urgencia de reforzar la pintura), tienen por delante el sueño europeo en la Champions y un colchón para estar en los Playoffs de la ACB. Si se lo dicen en octubre todos hubieran firmado. 

BILBAO BASKET

Con permiso de Zaragoza, el equipo revelación de la temporada. Mumbrú ha conseguido imponer su estilo en un bloque que aúna juventud y experiencia. Ante el Madrid dieron guerra y nunca se dejaron llevar. Tuvo Rafa Martínez un triple para colocarse a solo 5 puntos en el último cuarto, pero no entró. El Carpena felicitó el esfuerzo de los vascos.

Con la permanencia virtualmente asegurada, lo que queda de curso tiene que servir para asentar bases, pensar en el futuro y seguir compitiendo en liga. Jugar los Playoffs sería un nuevo premio para un club que deberá consolidar su proyecto a medio plazo. Y con Mumbrú al mando, de momento, las cosas pintan bien.