La primavera está a punto de llegar y con ella los playoffs. Los Thunder se han posicionado en la sexta plaza de la Conferencia Oeste y están a solo una victoria de los Jazz. Ha sido una de las franquicias revelación de esta temporada porque ha superado con creces las expectativas que se tenía sobre ella. Con la marcha de Russell Westbrook y Paul George todo apuntaba a que OKC le esperaría varios años sin competir, y que el principal y único objetivo sería reconstruir desde cero la franquicia.

La piedra angular residiría en los múltiples picks de primera ronda del draft que habían adquirido y en Shai Gilgeous-Alexander, el joven talento de 21 años procedente de los Clippers. No obstante, esta idea de proyecto a largo plazo se acabaría truncando gracias a nombres como Chris Paul, Danilo Gallinari y Mike Muscala.

No obstante, un quinteto titular formado por Chris Paul, Shai Gilgeous-Alexander, Terrance Ferguson, Danilo Gallinari y Steven Adams que, a priori, no suponía una gran amenaza para la mayoría de equipos, ha terminado sorprendiendo a la liga con su balance de 37-23. Se han colocado sextos en el oeste, y desde el 1 de enero, los Thunder han logrado el cuarto mejor balance de la NBA con 19 victorias y 7 derrotas. Además, Oklahoma es el quinto equipo más eficiente en ataque y defensa con un +5,7 cada 100 posesiones.

Otro aspecto a destacar de los Thunder es su facilidad para afrontar los momentos determinantes en un partido. Según NBA Stats, Oklahoma se ha encontrado con hasta 40 partidos que se han terminado resolviendo de manera clutch. De esos 40 partidos se han llevado 27 y han terminado claudicando ante sus rivales los 17 restantes.

El líder en este apartado ha sido el más veterano de la plantilla, Chris Paul. Su (+/-) de valoración en momentos clutch esta temporada es de +102. Solo es superado por su compañero Dennis Schroder que lidera este apartado de estadística avanzada con un +111. Además, el cuarto y quinto jugador en la lista son Danilo Gallinari con +94 y Steven Adams con +93.

EL FACTOR DORT

Lu Dort es uno de esos jugadores que cuenta con el denominado two-way contract, es decir, a la par que juega en la G-League, disputa también partidos en la NBA. No obstante, este tipo de contrato tiene una pega, y es que el jugador solo puede estar 45 días con la franquicia NBA. Eso cuenta aparte de los partidos, los entrenamientos.

En los 13 partidos que había jugado Dort con los Oklahoma City Blue consiguió promediar 19,5 puntos; 4,8 rebotes y 2,6 asistencias. Estaba listo para entrar en el primer equipo. Una vez en los Thunder, Dort aprovechó los minutos que le dio Billy Donovan desde el banquillo para brillar en defensa. De hecho, ha cubierto a los mayores anotadores de la liga como Damian Lillard y Donovan Mitchell.

Después de su trabajo excepcional defendiendo a Lillard logró hacerse un hueco en el quinteto titular. Consiguió afianzarse el hueco de alero que ostentaba Ferguson.

Además, también ha aportado ofensivamente. Ha promediado 5,8 puntos con un 31,8% de acierto desde la línea de tres en tan solo 20,7 minutos de juego. También explotó como jugador contra los Kings tras firmar la máxima marca anotadora de su carrera con 23 puntos.

Sin duda, se ha ganado un puesto en OKC. Pero, por ahora, los Thunder tendrán que administrar correctamente el tiempo que le queda de contrato. Dort ya ha dejado de entrenar al mando de Billy Donovan para ahorrar días. Le quedan 27 días, y a falta de que comiencen los playoffs, aun hay que disputar 21 encuentros de temporada regular.

Con uno de los calendarios más difíciles como visitante, Oklahoma sueña con conseguir el factor cancha de cara a playoffs y de aprovechar la oportunidad que esperaba, sin esperar de conservar viva la llama de una campaña memorable.

Una cosa es segura: nadie volverá a vender la piel del oso antes cazarlo.

Artículo de Susana Fernández