Los lituanos fueron muy superiores ante un Khimki que maquilló al final. LeDay firmó una actuación exquisita (23 puntos y 26 de valoración) y Lekavicius fue el héroe silencioso de los lituanos (14 puntos y 20 de valoración). Un buen Shved al final y un gran Timma no pudieron hacer frente. Zalgiris, noveno, ya sueña con los playoffs.

Lo que se avecinaba como un duelo directo, acabó siendo una confirmación de Jasikevicius ante su público, con el Khimki como penitente. Y es que los rusos estuvieron fuera del partido en todo momento. Sobre todo, en el primer cuarto. Zalgiris entró con garra, con una buena ofensiva, con mucho ritmo en ataque y con un combo ofensivo que generó muchas alternativas. Ese factor, sumado a la incisiva defensa sobre los rusos, hizo que Khimki pareciera desbocado y frustrado, algo que se evidenció con la carga de faltas en el primer cuarto.

Los lituanos, bien secundados en todo momento por LeDay, firmaron un gran primer cuarto, apenas erráticos y superando en todas las líneas a los de Kurtinaitis. Sellaron los primeros diez minutos con un marcador de 29-15.

El segundo cuarto fue continuista. Los de Jasikevicius no concedieron opciones a los moscovitas. Tanto fue así que en los cinco minutos que avanzaron de segundo cuarto, los visitantes solo anotaron cuatro puntos más. En ese momento, un triple de K.C. Rivers evidenció el suceso y puso el 39-19 en el marcador. A partir de ahí, Khimki pareció reaccionar con arreones, sobre todo, los que daba Timma desde su acierto exterior y siendo la cara distintiva de los rusos. Entretanto, por parte de los locales, apareció en escena un Lekavicius que salió desde el banquillo para seguir aportando a los suyos. Con este guion, Zalgiris se fue al descanso con una ventaja de 50-34.

Tras el descanso, Khimki pareció encontrar amparo en un acertado Jerebko y en un Timma que siguió de dulce. Sin embargo, los lituanos continuaron con su juego, aunque con algo más de oposición. Los visitantes fueron más combativos y apareció en escena un Shved que puso las cosas en un punto más de intensidad. Entretanto LeDay continuó con su ofensiva. El center tejano estuvo imparable. No obstante, las inyecciones ofensivas de Khimki y Shved lograron recortar distancias y cerrar el tercer cuarto con 64-58.

En el último cuarto, el partido tomó un giro, comenzó a haber un intercambio de golpes, aunque Zalgiris siguió siendo superior en el marcador. Khimki solo controló el rebote, algo que le favoreció en muchas situaciones a forjar transiciones y paliar un poco la defensa de Zalgiris sobre ellos. Hay que recordar, que Zalgiris imprimió mucho ritmo en ambos lados y que se jugó el partido que ellos quisieron, ejercieron grandiosas defensas de ayudas y se mostraron sólidos, sobre todo cuando cerraban ese perímetro a Khimki. Sin embargo, la figura de Shved apareció como divinidad, otra tarde más y casi sin darse cuenta ninguno de los dos, Khimki se colocó 90-83.

No obstante, Zalgiris puso de nuevo la marcha de su partido y con la inyección de Ulanovas y los minutos que tuvo LeDay, Khimki apenas pudo disfrutar de dos puntos más. Zalgiris obtuvo así, su victoria número 12, acercándolo a la novena posición y dejando a Khimki décimo, con la misma racha.