El alero nacido en Maryland no estará disponible en la presente campaña ni siquiera en los playoffs para jugar con los Nets, por lo que la franquicia neoyorkina tendrá que esperar al siguiente curso para ver debutar a su gran estrella.

Cuando Kevin Durant se rompió el tendón de Aquiles en las finales de la NBA el pasado curso, nadie podía imaginarse que se iba a pasar una campaña entera sin poder jugar al baloncesto, como se ha concretado que será definitivamente.

El alero fichó ese mismo verano por los Brooklyn Nets, donde se marchó con su amigo Kyrie Irving para liderar un proyecto que todavía no ha podido contar con su presencia. Y por lo que parece, la afición neoyorkina de la franquicia seguirá sin poder ver a un KD al que se ha descartado totalmente para jugar los playoffs por el título este curso a pesar de que el equipo se pueda clasificar, algo que a estas alturas se da prácticamente por sentado.

Esto quiere decir que para ver a Durant vistiendo su nueva camiseta y dominando otra vez los partidos, hay que esperar a que se recupere de cara a una siguiente campaña en la que los Nets sí que podrían ser temibles si continúan con una plantilla igual de competitiva que la que tienen ahora, sumándole la llegada de Kevin.

Hay que recordar que el alero de Suitland ya fue uno de los artífices de la última dinastía en la NBA, la de los Golden State Warriors, en la que logró dos anillos y jugar tres finales consecutivas en las tres campañas que allí estuvo. Ayudó a poner fin al reinado de LeBron James y de esa manera se convirtió en una de las figuras más exitosas del baloncesto actual, un jugador referencia en las cuotas de la NBA para cualquier pronóstico.

Les falta la estrella del proyecto

Sin él, a la franquicia de Brooklyn no le ha ido del todo mal, pues pasarán el corte de las eliminatorias sin ningún problema en una Conferencia Este en la que, eso sí, poco o nada tienen que decir en los playoffs. Ahí, se cruzarían en primera ronda con equipos muy potentes como los Boston Celtics o los Toronto Raptors, seguramente, ante los que encima tendrían que ganarles con el factor cancha en su contra.

Esto quiere decir que la suerte de los Nets de cara a esta segunda fase de la temporada seguramente corra a cargo de un Irving que si saca su varita mágica y aniquila a alguna de las franquicias candidatas en dicha Conferencia al anillo, puede pasar a la segunda ronda, pero ya de ahí en adelante está casi descartada su presencia.

No será este el caso del próximo curso, en el que en teoría Durant dominará el juego de la franquicia para conducirla hacia un escalón superior y ahí ya sí que podríamos incluirla entre los equipos favoritos del Este para alcanzar las finales y pelear por ser el siguiente campeón de la NBA.