“Cuando los valores que uno defiende no están de moda, ser auténtico significa ser valiente” (George Lakoff)

Cuando todas las competiciones decidieron parar o cuando el gobierno decretó el Estado de Alarma como medidas frente al Coronavirus, entre los entrenadores surgió un sentimiento entre rebeldía, incomprensión o de total incertidumbre. Muchos, como consecuencia de estas medidas, hemos acabado contratos, a otros se les aplicarán ERTES, por no hablar del principal motor de nuestro baloncesto: aquellos entrenadores que dedican horas y horas, pero sin ningún tipo de contrato y una exigua remuneración no acorde a su entrega. Y ahora, ¿qué?

Los periodos de inseguridad como los que estamos viviendo y los que se avecinan podrían habernos obligado a estar quietos, pero los entrenadores de baloncesto estamos hechos de otra pasta. Llevamos en el ADN el cromosoma de la generosidad, de pensar en el otro.

Son muchos los entrenadores y organizaciones que han decidido emprender durante este periodo de aislamiento diferentes actividades que nos ayudan formarnos: el Sindicato de Entrenadores con las microconferencias, la AEEB con actividades de formación continua, el CB Utrera con los clinics online con entrenadores de primer nivel, empresas como NAC U Sports o Sportcoach, e incluso entrenadores como Pere Purrà o Rafa Pastor que han decidido dar un paso más organizando debates sobre temas tan de interés como cómo vehicular el paso de formación a élite.

Donde nací, Cádiz, el baloncesto no es un deporte con demasiado arraigo. Las redes sociales me han permitido acercarme a entrenadores que parecían muy alejados, casi en otra órbita, pero que siempre han respondido con enorme altruismo a mis “cargantes peticiones”. Con el confinamiento, muchos de estos entrenadores pueden compartir sus métodos, ideas, reflexiones,… con todos nosotros. Y NO SE GUARDAN NADA.

Decía Eduardo Galeano que no es lo mismo caridad que solidaridad. La caridad refleja una relación de fuerzas vertical donde uno está arriba y el otro abajo, pero la solidaridad es horizontal. El comportamiento de entrenadores como Ibón Navarro, Diego Ocampo, Pedro Martínez, etc. de compartir sin escatimar, sin egoísmos o sin el miedo a la crítica, es un soplo de aire fresco y una inspiración para todos los entrenadores. La generosidad, la camaradería, …. Como valores característicos de una profesión siempre cuestionada a lo inmediato de los resultados. Qué suerte tenemos de pertenecer a un colectivo como éste que desprende autenticidad, valores e identidad.

Muchas propuestas formativas de calidad que seguro que nos mantendrán ocupados durante este tiempo. Ante el gran volumen de propuestas que encontramos, debemos tener la capacidad de no caer en la infoxicación y tratar de analizar nuestro contexto y ver qué encaja con nuestras necesidades, inquietudes y expectativas, y todo ello sin olvidarnos de disfrutar de los silencios y de la compañía de nuestra familia.

“Los entrenadores tenemos una exposición desproporcionada, relatamos aquello que ejemplifican los grandes jugadores. No he inventado nada. Los entrenadores somos simples relatores de la expresión que nos enseñan los grandes jugadores” Marcelo Bielsa

#QuédateEnCasa