Un jovial Joventut con bajas peleó hasta el final ante un Barça que supo sufrir. Hanga, Higgins, Mirotic y Claver pudieron ante Morgan (21 puntos), Omic (14 puntos y 8 rebotes) y la aportación de los jóvenes. Volvió Pangos tras varios meses de lesión.

Nueva normalidad, nuevo baloncesto. Tras tres meses sin saber lo que era un partido de baloncesto en vivo Valencia daba refugio al inicio del fin de la ACB 19/20 con un formato nunca visto en el panorama nacional. Barcelona y Joventut, los encargados de estrenar el formato en un horario atípico.

Con el balón en el aire y todos los focos puestos sobre el parquet de la Fonteta el silencio se unía a los primeros compases de partido de un Joventut que no comenzó de la mejor manera posible. Erráticos, sin claridad y dormidos en defensa. El Barça, acomodado en pista, aprovechó esas vías de aclimatación rival, sobre todo creciendo desde la defensa y con un Claver muy motivado en ambos lados, como si no hubieran pasado los meses para él. Los de Pesic firmaron un rotundo 16-2 de entrada. El Barça interpretó muy bien desde el principio sus tareas defensivas. Mostrándose activos y agresivos en la presión y efectivos en líneas de ataque.

Durán movió el banquillo en busca de una reacción y encontró amparo en Busquets y Stevic, quienes lograron meter de nuevo en el partido a los de Badalona. Esa frescura con la que cerró Joventut el primer cuarto daba esperanza, sobre todo porque siempre que ponían una marcah más en defensa lograban sobreponerse. El primer cuarto concluyó con un marcador de 21-17 tras un triple de Mirotic que dio un poco de aire al conjunto blaugrana. La Penya pareció sobreponerse a un Barça físicamente superior al inicio.

La Penya logró ponerse empate a 21 destapando el tarro de las esencias de un Joel Parra que se mantuvo activo y unido a un Omic que seguía haciendo y deshaciendo. Sin embargo, el Barça entró de nuevo en uno de sus momentos de partido volviendo a tomar ventaja y colocándose 44-26 en un segundo periodo que traería consigo el regreso a las canchas de Kevin Pangos. Dimitrijevic hizo acto de presencia en los momentos finales del segundo cuarto para dar vida a los suyos y mandarlos al descanso con 44-30 antes de que se anulara un triple de Oriola.

Tras las desinfecciones de balón pertinentes y un necesario calentamiento se reanudaba la segunda parte. Un segundo periodo que siguió un guion similar al de la primera parte, al menos durante varios minutos. Con un Barça bien instaurado ante un Joventut que intentaba resistir desde las espaldas de un Omic que se mantuvo regular en la aportación para los suyos y que se escoltó bien en un Morgan activo.

Sin embargo, el Barça siempre con una marcha más en defensa encontraba soluciones y puntos, sobre todo con la presencia de un Mirotic que empezó a mostrarse más en partido.Pese a los esfuerzos de La Penya, el partido parecía teñirse de azulgrana tras firmar un tercer cuarto con un marcador de 74-57.

El último cuarto prometía emoción. Tras un cierre de tercer cuarto en el que La Penya subió la intensidad en defensa para recortar distancias en el marcador salieron a relucir trazas de nerviosismo en un Barça que trataba de frenar a Morgan y Omic. Los de Badalona subieron en defensa y comenzaron a poner en aprietos a los de Pesic. Con una defensa mejorada y la actuación de un eléctrico Morgan, Joventut ponía un parcial de 12 que marcaba la hoja de ruta de un final sufrido y emocionante.

Fue entonces cuando el Barça se encomendó al factor Hanga para seguir vivos pero sin dejar de sufrir. Los jóvenes jugadores de Joventut dieron una actitud mayor y mostrándose combativos. Los de Badalona llegaron muy vivos al final con un marcador de 94-92 a falta de un suspiro que se vio guardado por un Mirotic que sentenció desde la línea de libres para culminar la victoria del Barça para salvar el primer punto de una fase final que se avecina excepcional.