Miami Heat 114-124 Los Ángeles Lakers (0-2)

Mucho tiene que cambiar la serie para no decretar el décimo-séptimo anillo de Los Ángeles Lakers. En este Game 2, los de Frank Vogel volvieron a mostrarse muy superiores a unos mermados Miami Heat, que no pudieron contar con Dragic y Adebayo. Así, pista libre para el conjunto angelino, que no se confió y quiso zanjar el encuentro desde el inicio. La pintura fue el principal escenario de ataque, ante los serios problemas de Miami en esa zona. Los de Spoelstra, impotentes, con buenos minutos en la segunda mitad pero sin gasolina al final frente al mejor dúo de la liga: Anthony Davis (32+14, 15/20 TC) y LeBron James (33+9+9).

Tyler Herro y Meyers Leonard hacían acto de presencia en el quinteto inicial de los Miami Heat en sustitución de los lesionados Dragic y Adebayo, piezas fundamentales del roster de Spoelstra.

El primer gran efecto a esos cambios fue el espacio enorme que dejaban en la pintura. Ante colosos físicos como Howard o Davis, no había batalla posible. Los Lakers leyeron la situación y atacaron la pintura como si no hubiese un mañana. Hasta 30 puntos firmaron en esa zona en la primera mitad. Un coladero imparable; Howard ultra motivado; Davis a su nivel habitual.

Tanto fue el destrozo por dentro, que los Lakers se relajaron en exceso en tiros exteriores. Como si se vieran inmensamente superiores, el ambiente era más el de un partido de liga regular que el de unas Finales. La defensa de Miami, sin Adebayo, también.

A los Heat no les da con lo que tienen. Butler inventa lo que puede en ataque, pero no le secunda nadie. Los de Vogel hacen bien en prestar atención a Roberson y Herro. Parte de la culpa lo tiene el buen hacer defensivo de jugadores como Cadwell-Pope, Caruso, Rondo (16+10) o Kuzma. Como en en el primer partido, el banquillo de los Lakers funcionó como un reloj.

Miami solo se acercaba cuando uno, Howard no estaba en pista y, dos, Butler y Crowder enganchaban varias canastas consecutivas. Pese a ello, nada hacía peligrar el dominio de su rival. Una mejora sustancial en los triples durante el segundo cuarto, junto a un Davis infalible (tan solo un error a canasta en la primera mitad, cuatro al final -15/20-), llevó a los Lakers a ventajas cercanas a los 20 puntos. Al descanso, un claro y merecido 54-68.

Lo intenta Miami

Miami evidenciaba falta de gasolina, mientras que Davis y LeBron olían sangre y campaban a sus anchas. Una superioridad inmensa, superlativa, nada propia de una Finales.

El equipo de Spoelstra hacía la goma y amenazaba con parciales importantes gracias a alguna que otra intentona liderada por Butler y un muy buen Olynyk (24+9). A su vez, los Lakers se atascaron en la ofensiva, debido sobre todo a los errores de Cadwell-Pope y Danny Green desde el triple. El marcador estuvo varios minutos sin moverse. Pese a todo, es de aplaudir el intento de Miami con la reserva de combustible encendida, en una lucha más visible que la del primer partido.

LeBron y Davis, Davis y LeBron (junto con el magistral trabajo de Rondo, 16 puntos, 10 asistencias) se encargaron de reconducir el encuentro, apagando cualquier esperanza de remontada de su rival. Sin un ápice de duda y con una firmeza propia de un campeón, los Lakers dejaron correr el reloj para asegurar la segunda victoria. Para la anécdota, las imágenes de Udonis Haslem, muy afectado en el banquillo por la imagen de su equipo.

Los de Los Ángeles ya están a dos triunfos del Anillo, a mitad del camino, que sigue durante la madrugada del domingo al lunes (1:30). Se harían muy ricos los que apuesten ahora por una remontada de Miami. Pero esa gente, de existir, no está en sus cabales.

MVP Miami Heat: Jimmy Butler: 25 PTOS, 8 REB, 13 AS en 44 MIN

MVP Los Ángeles Lakers: Anthony Davis: 32 PTOS, 14 REB en 39 MIN