Más de 5.000 personas asistieron al Zalgirio Arena para ver en directo el Zalgiris-Efes, la entrada más alta en un pabellón de baloncesto desde que empezó la pandemia. Una situación anómala, pues en la gran mayoría de pabellones no está permitida todavía la presencia de público (solo en Rusia y Francia, más los casos puntuales de Valencia y Baskonia en España). Y ante tal situación, Ergin Ataman mostró su total disconformidad en la rueda de prensa posterior al encuentro.

«Jugar en un pabellón así, con este ambiente, siete meses después… es realmente excitante. Ahora bien, no lo veo justo. Estamos en la misma competición y algunos equipos juegan con aficionados y otros no. Me pregunto si nuestro gobierno no nos deja jugar con aficionados, ¿qué pasa? Me gustaría hablar con la Euroliga de esto. Creo que fue injusto cancelar la pasada temporada y no hacer una burbuja para terminarla, como sí hicieron otras competiciones, y este curso también está siendo injusto. Pienso que deberíamos jugar con las mismas reglas».