Sin Tomic, sin Ribas, sin Dawson y con la baja de última hora de Zagars. Tras recorrer más de 4.000km en avión para llegar a Rusia. En la prórroga. En un partido que llevó a su terreno y que pudo perder por sendos errores evitables de Dimitrijevic. La Penya asaltó Kazan a base de pundonor y gracias a un gancho de Brodziansky a falta de dos segundos para el final. Jamar Smith erró el último tiro.

El eslovaco fue el gran protagonista de los últimos minutos. Acabó con 20 puntos, 12 de ellos entre el último cuarto y la prórroga. No le tembló el pulso al ala-pívot, totalmente adaptado a la filosofía de Carles Duran. Sin Tomic le tocaba dar un paso al frente, y lo dio. Junto a él, un ascendente Birgander, que terminó con números nada desdeñables (12 puntos, 9 rebotes y 4 tapones).

Junto a ellos destacaron dos nacionales. Ferran Bassas asumió galones en la dirección, repartiendo un total de 13 asistencias (a una del récord del Joventut en la competición -14 de Valters en 2009-). Xabi López-Arostegui se fue hasta los 16 puntos, luciendo muñeca desde más allá del arco.

Mención aparte merece Dimitrijevic. El macedonio, autor de 17 puntos y siempre bravo, fue protagonista por dos errores en momentos clave. Se equivocó en la última posesión del partido, con balón verdinegro (80-82, 10 segundos para el final), guardándose el balón y facilitando el 2×1 ruso, concluyendo en una lucha que ganó Unics, forzando a la postre la prórroga por mediación de Canaan. Y en el tiempo extra, obcecado en agotar posesión, no protegió bien la pelota y Smith se la arrebató con facilidad prácticamente en mitad de pista. Era el 91-91. Por suerte para la Penya, Brodziansky lo enmendó.

5-0 y virtualmente en el Top 16

La Penya no conoce todavía la derrota en esta Eurocup, y además está jugando como los ángeles. Tras ganar en Kazan, los de Carles Duran están virtualmente clasificados para el Top 16 de la competición. ¿Licencia para soñar?