Jordan Loyd llegaba al Palau con un promedio de 21 puntos por partido. El máximo artillero de Europa. Su noche más aciaga, si tal calificativo sirve para sus actuaciones, fue ante el Bayern (9 puntos). El único partido este curso sin dobles dígitos en anotación. Hasta este viernes. En un Palau desangelado -no es noticia aunque siga siendo extraño-, el americano solo pudo anotar 2, y ambos llegaron desde la línea de tiro libre a mediados del tercer periodo. Loyd acabó con un inesperado 0/8 en tiros de campo.

En un partido zonzo, el Barça secó al Estrella Roja en una primera mitad más efectiva que vistosa, dejando a los serbios en solo 22 puntos (39-22). Son ya cuatro los partidos consecutivos en que los rivales se quedan por debajo de los 30 al descanso. El nivel de dificultad no debería rebajar los méritos de la defensa azulgrana, cada vez más compacta, con ayudas larguísimas (lo permiten así Oriola y Davies, seguramente sería una propuesta inviable con Tomic) y cambios por contacto satisfactorios.

Sin encontrar la inspiración ofensiva de partidos anteriores, el Barça nunca temió por el partido. Llevó siempre la iniciativa en el marcador e impidió que el conjunto de Sasa Obradovic opositara al triunfo, el número 335 azulgrana en 500 partidos de Euroliga. Mirotic, autor de 23 puntos (6/7 en tiros de campo, 9/10 en tiros libres), fue el mejor, bien secundado por Calathes (10 puntos y 8 asistencias). Los 12 jugadores que utilizó Jasikevicius anotaron.

El 7-0 inicial, aupado hasta un 10-2 (8 puntos de Mirotic) fue un buen preludio de lo que estaba por venir. Los exteriores americanos del Estrella Roja, tan prolíficos y que venían de asaltar Milán 48h antes, tardaron 14 minutos en anotar. Fue Hall en suspensión. Se intuía que el guión era ya inabarcable para los balcánicos (25-10, min 14). Ni el voluntarioso esfuerzo de Terry bajo los aros tenía continuidad. Irrumpió Walden, pero Higgins aumentó la brecha al descanso hasta el +17 con un triple sobre la bocina (39-22).

Salieron los azulgrana decididos a finiquitar definitivamente el encuentro tras el paso por vestuarios, colocando un +22 (52-30, min 25) tras una buena acción de Higgins, de menos a más, y un Mirotic sobrado. Pero el Estrella Roja aún tendría orgullo, tras apenas comparecer en los primeros minutos, y con tres triples esquineros, dos de Dobric, logró acortar distancias (54-42 min 28).

No hubo sorpresa. Pese a bajar de la diferencia psicológica de los diez puntos (71-62) con el arreón final de Rochestie, el partido nunca peligró para el Barça. Próxima parada europea, el Asvel (en Francia), colista de la competición.

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