Sin duda, una temporada tan larga como la pasada y una pretemporada sin
precedentes en su brevedad hacen que esta vuelta al trabajo de Los Angeles Lakers
esté fuera de lo común si lo comparamos con las temporadas anteriores. El equipo
muestra confianza para llegar a lo más alto, y tienen a dos superclase en sus filas para
conseguirlo, una alineación más joven que les apoya y la más decidida determinación a
conseguir el éxito este año también.

Escasos dos meses han pasado desde que terminaron el último partido de las NBA
Finals en octubre y la celebración ha llegado a su fin. Es el momento de recuperar la
humildad en el trabajo, y ya vemos al equipo entrenando y centrado en el futuro, sin
pensar en quedarse anclados en la temporada anterior.

LeBron James y Anthony Davis continúan en el plantel, tras firmar unas renovaciones
millonarias, y liderarán este año un equipo que se presenta levemente reestructurado.
Frank Vogel como director técnico tiene la ardua tarea de mantener a punto a los
veteranos semana a semana. En declaraciones del mismo entrenador, la intención es
que el equipo mejore el rendimiento de la temporada pasada.

Sin duda, todo un desafío ante el calendario que se les presenta por delante, sin pasar
por alto que el arranque de este año será mucho más complicado que el anterior, ya
que este equipo jugó más partidos que el resto y ha tenido una pretemporada más
corta. Siendo conscientes de la dificultad que estas circunstancias les provocan, la
actitud es la de plantar batalla y la de presentar una imagen incluso mejor.

El técnico resalta siempre la fortaleza en defensa de esta escuadra de los Lakers, con
un cambio de orientación sobre otras formaciones del equipo californiano. Los
angelinos siempre han destacado en el ataque, pero el liderazgo de Davis hizo que los
Lakers obtuviesen la tercera calificación defensiva en la NBA durante la temporada pasada. Y, tras la pérdida de Bradley y Howard, tanto Davis como Caruso serán los
referentes.

Vogel defiende las nuevas incorporaciones como un nuevo refuerzo para la potencia
defensiva y de juego del equipo. El mismo Davis consideró otras ofertas, pero
poniendo en la balanza las satisfacciones que le da estar en el equipo angelino, acabó
por aceptar el acuerdo para quedarse. En multitud de ocasiones ha repetido que,
además de su suculenta retribución, el salario emocional de pertenecer a los Lakers, la
comodidad de su familia y su motivación por vivir en Los Ángeles, han pesado mucho
en su decisión.

Davis es un jugador que ha sufrido reiteradas lesiones temporada tras temporada;
esto le ha hecho ser consciente de la necesidad de conseguir un contrato de larga
duración. El acuerdo alcanzado por cinco años es razonable para él, teniendo en
cuenta que terminaría el contrato con 32. A pesar de su juventud, es consciente de su
estado físico y de que no va a jugar para siempre.

En el apartado ofensivo, cómo no hablar de LeBron, mejor deportista del año para
Sports Ilustrated. A pesar de su edad, portales de apuestas NBA lo siguen situando
entre los favoritos al título de MVP. Su calidad es toda una garantía para los
angelinos y, si las lesiones lo respetan, añadirá un extra de motivación y confianza a
sus compañeros en la cancha.

Quinn Cook también ha regresado al equipo dorado; durante la pasada temporada
estuvo como suplente y, después de haber prescindido de él, han querido recuperarlo.
De esta manera se dispone también de un gran valor en el banquillo.

El General Manager, Rob Pelinka no oculta su emoción al ver los resultados de su
gestión a largo plazo, que va dando sus frutos. También consiguió convencer a dos
grandes jugadores con contratos largos, que darán estabilidad a la plantilla, al igual
que logró también la incorporación de veteranos y jóvenes, con lo que ha conseguido
un grupo compacto e ilusionante.

Pelinka mostraba su alegría por los nuevos fichajes conseguidos en la Agencia Libre
2020 de la NBA, entre los que destaca la incorporación de Marc Gasol al equipo que lo
eligió en el Draft de 2008. La sintonía de las nuevas incorporaciones con el equipo ya
establecido es patente y las intenciones tanto de Técnico como de General Manager de
alcanzar cotas superiores tanto en juego como en resultados tienen fundamento. Sin
duda, el juego que podrá desplegar esta plantilla es apasionante, el espectáculo está
garantizado.