Nikola Jokic es un superdotado. Un pívot especial. Un jugador diferencial. El serbio ha repartido esta madrugada 18 asistencias en el triunfo de los Nuggets ante los Rockets (111-124). Es su tope personal en la NBA y se ha quedado a solo una de las 19 que repartió Wilt Chamberlain en 1968. Palabras mayores.

El inicio de temporada de Jokic, en la faceta de repartidor, es simplemente excepcional. El #15 acumula 42 asistencias en 3 partidos, una media de 14 por encuentro. Una burrada. 14 ante los Kings, 10 ante los Clippers y 18 contra los Rockets. En contra, 14 pérdidas. El ratio sigue siendo una animalada para un siete pies (2,13m).

Más allá de su incuestionable visión de juego, Jokic promedia 24 puntos y 12 rebotes en los tres partidos que han disputado los de Malone.