Lenovo Tenerife y Hereda San Pablo Burgos han abierto la edición de la Copa del Rey más silenciosa de la historia con un duelo de estilos en el que los canarios han aplastado a su rival por calidad individual, efectividad desde la línea exterior y poderío en el poste bajo. El basket control del Tenerife se impuso claramente al juego frenético del Burgos con un 87-76.

El partido empezó eléctrico, con dos triples en cada lado y con dos ritmos de juego bien diferenciados. El Tenerife buscando la jugada elaborada y el Burgos encontrando la transición para contraataque con una defensa agresiva y eligiendo el ataque rápido en estático, sin contemplaciones.

El Tenerife despertó con un tiempo muerto de Vidorreta, a los cinco minutos de partido, y a partir de ahí despegó a base de triples y una buena circulación de balón. El Burgos perdió la iniciativa a golpe de precipitarse en ataque y el marcador cambió de 12-15 a 21-15.

Tres triples seguidos para despertar, la antesala del vendaval canario liderado por Huertas-Fitipaldo en la dirección y ejecutado por Salin a la perfección desde la línea exterior. El escolta finlandés se fue al descanso con un 5/7 en triples pero además sus compañeros también andaban muy finos. 51-42 al finalizar el segundo periodo con un 10/13 en triples, demoledor, aún con todo, el Burgos seguía con vida.

En el tercer periodo cobró importancia el juego interior. El Burgos retomó la acción con más cabeza en ataque y encontró los puntos de Kravic mientras que el Tenerife cambió los triples por el poderío de Shermadini y Guerra en el poste bajo. Tras un amago de recuperación, el Burgos volvió a caer en picado con demasiados errores en ataque y Fitipaldo se adueñó del juego a partir de un triple de DoorneKamp. Cuando todo parecía sentenciado apareció Mcfadden con dos triples seguidos en el útimo minuto, y Rabaseda con un tapón espectacular que levantó pasiones (71-59).

Los hombres de Vidorreta, pese a la mala finalización del tercer periodo, tenían el partido controlado y en el último periodo gestionaron muy bien la ventaja capturando el rebote ofensivo. El Burgos de Peñarroya se veía cansado, sin ideas, y a falta de dos minutos ya perdían de 15 puntos. Ahí se acabó el partido y el Tenerife ya es el primer semifinalista de la Copa con Fitipaldo y Salin ‘on fire’ (18 puntos cada uno).