Valencia Basket se llevó el Trofeu Ciutat de València en su presentación ante su afición ante un corajudo Herbalife Gran Canaria por 79 a 72. El juego coral de los locales, comandado por Van Rossom y ejecutado por Hermannsson, Rivero y todo el resto de integrantes a un gran nivel resultó decisivo ante un equipo isleño muy irregular, incluidos sus referentes Pustovyi y Ennis. Pese a estar muy mermados por las bajas, los de Peñarroya demostraron que quieren seguir peleando por todo y que venderán cara su derrota en la Supercopa de Tenerife. 

Valencia Basket toma ventaja desde la defensa

Artem Pustovyi dio el pistoletazo de salida con un elegante lanzamiento de media distancia. Con ambos equipos aún espesos, el juego en transición fue la tónica del inicio. Los valencianos castigaban desde la pintura, mientras que los canarios aprovechaban su físico para mantenerse por delante en el marcador. Ese nivel físico de los visitantes terminó siendo un arma de doble filo, pues entraron en bonus con mucho cuarto por jugar. Valencia Basket también aumentó su nivel defensivo y logró dar la vuelta al marcador. Con un buen final de periodo con un triple de Sam Van Rossom, los locales lograron un colchón con el que afrontar el segundo parcial (18-12).

Pustovyi no podía hacer frente él solo al dúo RiveroTobey, pues Shurna era incapaz de alcanzar ese nivel físico. Esto lo aprovecharon los ‘taronjas’ para afianzar su ventaja. El juego exterior estaba muy desaparecido en un partido que seguía marcado por las pérdidas de balón y los errores. Martin Hermannsson apareció, como ejecutor, para poner la máxima del partido a favor de los suyos, pero la potencia de Dylan Ennis permitió al Gran Canaria volver a acercarse. Con los isleños más cerca que nunca, un gran final de cuarto del canterano Gonzalo Bressan devolvió la ventaja a los suyos (41-33) para afrontar algo más plácidamente la segunda mitad.

Los locales saben sufrir y se hacen con la victoria

Con Hermannsson por fuera y Rivero por dentro, el conjunto de Joan Peñarroya afianzaba su renta e incluso aumentaba la diferencia máxima. AJ Slaughter era el único haz de luz del conjunto grancanario. La distancia seguía aumentando desde el tiro libre, con los visitantes otra vez cargados de faltas desde muy temprano. Brussino tomó el testigo de Slaughter como esperanza canaria y, cuando más negro pintaba, colocó a su equipo a menos de diez. El argentino fue el hombre del tercer cuarto. Puerto otorgó algo de tranquilidad a los suyos con un triple que cerró el tercer periodo con un 62-52.

Los de Porfi Fisac apretaron el partido en las primeras acciones del cuarto, con un gran trabajo de Khalifa e Ilimane DiopJosep Puerto logró mantener por delante a los suyos, pese a la insistencia de Ennis en negárselo. El tiempo corría y el Herbalife Gran Canaria no era capaz de culminar la remontada. Van Rossom dirigía y anotaba a la perfección y el trabajo de Hermannsson acercaba al Valencia Basket a la victoria. El partido se puso precioso en los últimos minutos, con un intercambio de golpes de muchísima calidad. Un triple errado por Kramer decantó definitivamente la balanza a favor de los locales, que vencieron por 79 a 72.