El auge de una estrella

Los comienzos de Durant a nivel profesional no fueron nada fáciles. Acostumbrado a ganar a lo largo de su carrera, la selección en una franquicia emblemática como los Supersonics dejaba a Kevin con el objetivo de reflotar un equipo hundido, que terminó la temporada anterior con un récord de 31-51 en penúltima posición en la conferencia oeste y que tuvo en la salida de su gran estrella, Ray Allen, el comienzo de una reconstrucción que arrancó con P.J Carlesimo y que continuó con la llegada de Kevin Durant y Jeff Green vía Draft. Tan solo 20 victorias cosecharon unos Sonics que ya tenían el run-run de la desaparición en el aire y el traslado a de la franquicia a otra ciudad. Pese a ello Durant se llevó sin excesivos problemas el Rookie of the year, y llegó a promediar más de 20 puntos en su temporada de estreno, cosa que solo dos jugadores de la talla de Lebron y Carmelo Anthony habían logrado.

Fue precisamente ante Anthony una de las mejores exhibiciones de KD en su año de novato, rozando el triple doble y terminado el choque con 37 puntos, 8 rebotes y 9 asistencias.

El cambio a Oklahoma City fue real en 2008 y desde ese momento franquicia y KD han crecido de la mano. Kevin Durant hizo una mejoría notable y fue uno de los mejores jugadores de la plantilla junto a la llegada de su gran espada Russell Westbrook, pese a ser un rookie. Llegó a promediar más de 25 puntos y sus cifras reboteadoras se elevaron enormemente hasta los 6,5 rebotes por encuentro. Fue convocado al partido de jóvenes del All Star, donde fue MVP, logrando además romper el récord de anotación establecido hasta el momento con 46 puntos Esa temporada rozó su selección al All Star, pero el récord del equipo, que finalizó la temporada con 23 victorias y 59 derrotas le dejó sin opciones.

Al año siguiente, dio un paso de gigante para consolidarse como uno de los mejores jugadores de la liga. Disputó los 82 partidos y promedió más de 25 puntos. En ese año los Thunder se metieron en playoffs por primera vez en su historia y todo gracias a KD, que además lograría su primera selección para el ansiado All Star Game, puesto que ya no volvería a perder el resto de su carrera. Durant se llevó el premio a máximo anotador de la competición y entró en el mejor quinteto. Pero el sueño duró poco, pues fueron los Lakers los encargados de mandar a Thunder a casa con un global de 4-2, pese a los 25 puntos y 7,7 rebotes promediados por el alero en esas fechas.

1temporadadurant
Foto: NBA.com

Tras el 2010, las estadísticas de Durant bajaron un poco porque tuvo que compartir más balón conel aumento en importancia de Westbrook y la llegada de Harden. 27 puntos por partido que le fueron suficientes para volver a ser titular en el All Star, en una temporada en la que los Thunder ganaron su división por primera vez en su historia y se forjaba un proyecto más que sólido con Scott Brooks en los banquillos. Los Oklahoma perdieron en la final de conferencia ante los Mavs, campeones en esa temporada.

En 2012, Oklahoma se convirtió en un serio candidato a ganar la NBA, Durant volvió a ser protagonista y llevarse la mayor parte de los premios individuales de la temporada. Gracias a sus 28 puntos por encuentro, el jugador nacido en Washington fue el mejor jugador de la competición: MVP del All Star, en el mejor quinteto, etc. Los Thunder llegaron a la gran final de la NBA gracias a la excelente labor de su dupla y James Harden desde el banquillo, pero nada pudieron hacer ante unos Heat intratables que se mostraron infinitamente superior de la mano de un Lebron James decisivo. Desde ese momento la decisión de elegir entre Harden e Ibaka provocó la pérdida de identidad de una franquicia que pese a todo decidió seguir peleando por volver al puesto que esa temporada se merecieron con creces. El mejor sexto hombre del año se marchó a liderar el proyecto de los Rockets, y fue Ibaka la pieza por la que apostó Brooks y Presti para seguir luchando por un anillo que a la postre nunca terminó de llegar.

El gran puñetazo sobre la mesa vino en la temporada 2013/2014. El crecimiento en el juego de Durant fue espectacular y tras promediar 32 puntos por partido con unos buenísimos porcentajes obtuvo el MVP de la NBA y se consagró como al alternativa real a un Lebron James que parecía inalcanzable hasta el momento. Una exhibición individual sin precedentes que le otorgó de nuevo el premio al máximo anotador de la temporada y que mostró la mejor versión de un KD implicado al doscientos por cien con la franquicia del rayo.

Las últimas dos temporadas han sido el gran pero de Durant. Señalado por las lesiones, una fractura en su pie derecho le dejó en el dique seco durante ocho semanas justo antes de arrancar la temporada 2013-2014. Eso retrasó se debut ese año, pero se convirtió también en un calvario que duró todo el año. Al pie le seguió el tobillo y posteriormente el pie tuvo que ser de nuevo reoperado para quitar las molestias y el constante dolor que Durant poseía cada vez que pisaba una cancha de baloncesto. Se perdió el resto de la temporada, pudiendo jugar solo 27 choques que no le impidieron anotar como siempre: 25,4 puntos por encuentro. Ese año supuso la megaexplosión de su compañero de batallas, que se vio forzado a liderar un proyecto que también tuvo en Ibaka un nido de lesiones y que por primera vez desde 2010 se quedaba sin los ansiados Playoffs.

Jordi Valle (@jordivs24)